El dilema sobre una la postergación de las PASO comenzó en diciembre pasado, con un Congreso que en plena pandemia tuvo prórroga de sesiones ordinarias durante ese mes y luego extraordinarias, entre enero y febrero de 2021. Tras una siesta de más de cuatro meses, y con un cronograma electoral que presiona por los plazos a respetar el principal bloque opositor, Juntos por el Cambio, definirá en las próximas horas si acepta la tardía propuesta del kirchnerismo para dilatar las PASO y las generales a septiembre y noviembre próximos, respectivamente.
La novela comenzó con gobernadores -que aún sueñan “albertismo”- con un proyecto simple de suspensión por única vez de las PASO. La negativa inicial no vino sólo desde la oposición por querer cambiar las reglas casi a inicios del año electoral, sino también con señales en contra del jefe del bloque oficialista en la Cámara baja, Máximo Kirchner, interesado en pelear listas en Buenos Aires y en varias provincias que a nivel local se dicen “peronistas”, pero que se abrazan a La Cámpora para sortear gestiones.
A fines del mes pasado, y con la estimable ayuda del jefe de diputados del PRO, Cristian Ritondo, y del intendente de Vicente López, Jorge Macri, el kirchnerismo reactivó la posibilidad de postergar o incluso unir las PASO con las generales. En este último caso, equivaldría a la polémica ley de lemas que corre en distritos como Santa Cruz. Tras varias volteretas de la oposición, y ante un panorama complejo por los plazos, el Gobierno envió al Congreso al ministro del Interior, Eduardo de Pedro, a suavizar la disputa y rectificar, con un borrador que apareció 24 horas después, la postergación.
En Juntos por el Cambio, las posturas son diversas dentro de los bloques del PRO, la UCR y la Coalición Cívica. El último espacio, referenciado en la exdiputada Elisa Carrió, fue el primero que deslizó que el borrador era “sensato”. En las últimas horas, la misma “Lilita” dejó claro que los ciudadanos “no se pueden arriesgar en el mes mas frío del año a ir a votar”.
La UCR y el PRO tienen una miradas desencontradas con respecto a qué hacer y desconfían del Gobierno, que también los invitó a formar parte de una comisión de seguimiento de la pandemia tras más de un año de tomar medidas sin consultar, y peleas por sablazos de fondos -ejemplo, Ciudad de Buenos Aires- que terminaron en la Corte Suprema de Justicia.
“¿Quién puede decir a esta altura que en agosto vamos a estar peor que en septiembre? ¿Y si estamos muy mal en octubre, con vacunación demorada y otros rebrotes? Además, los jueces electorales de varios distritos ya reclaman dosis para todo el que intervenga en las PASO y las generales, cuando aún ni siquiera terminamos de vacunar al personal de salud”, aseguró a Ámbito un dirigente top de Juntos por el Cambio.
Mientras tanto, el oficialismo disfruta las travesuras que generan peleas en el macrismo y ya junta votos, junto a aliados usuales como el mendocino José Luis Ramón, para que la ley avance en Diputados. En el Senado eso no será un problema, gracias a la mayoría que maneja a rajatabla Cristina de Kirchner.
Con la pandemia que avanza y un Congreso que puede trabajar de manera virtual pero sin ánimos de reunirse por estos días, la última semana de abril y las primeras dos de mayo serán fundamentales para un eventual avance flash del proyecto en cuestión. Lejos está la viabilidad de la boleta única.
Por otra parte, será interesante ver los movimientos de distritos que adelantaron las elecciones a nivel local y lo que voten en el Congreso sus legisladores para el tramo nacional. Las provincias que ya confirmaron dicho camino -entre junio y julio- son Salta, Misiones y Jujuy.
Reclamo a Cafiero
El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, delegó la potestad de denegar información pública a cualquier funcionario que sea subsecretario o superior dentro de la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación. Un paso más hacia la falta de transparencia.
Sobre este punto opinó Ritondo, ya en modo “opositor real”. “Cafiero le acaba de poner cepo al acceso a la información pública. De ahora en más, cualquier subsecretario o superior, dentro de la Jefatura de Gabinete, puede denegar un pedido de información hecho por un periodista, una organización civil o un ciudadano común. Es un retroceso institucional. La transparencia es fundamental en un gobierno democrático”, expresó.
Durante la sesión que realizó el Senado la semana pasada, la legisladora macrista Laura Rodríguez Machado (Córdoba) le recordó al jefe de Gabinete la casi nula predisposición que tuvo para asistir al Congreso, situación que se debe dar cada un mes.
Dejá tu comentario