23 de mayo 2003 - 00:00

Jura Kirchner presidencia el domingo tras negociar a solas ayer con Duhalde

El país llega al final de una etapa de la crisis de dimensiones desconocidas. El domingo juran Néstor Kirchner y Daniel Scioli como presidente y vicepresidente de la Nación, en acto al cual vienen trece mandatarios, entre ellos Fidel Castro, y además el príncipe Felipe de España. Hoy es el último día hábil de Eduardo Duhalde como presidente designado por el Congreso, pero se prevé que firmará decretos y resoluciones hasta el domingo mismo, en un verdadero frenesí de decisiones de último momento. Ayer Duhalde y Kirchner se reunieron dos horas en Olivos y negociaron el traspaso de áreas clave de la administración, aunque no se conocieron nuevas designaciones en los ministerios. Ver gráfico: El programa oficial del fin de semana

Jura Kirchner presidencia el domingo tras negociar a solas ayer con Duhalde
Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde le pusieron tensión a la última jornada de la transición. Anunciaron -contra lo que había dicho el propio Presidente el miércoles- que el domingo los acompañará Fidel Castro en los actos de asunción. Se reunieron, además, en Olivos para negociar detalles del cambio de gobierno, que no transcendieron ni en la cena que compartió el presidente saliente en Lomas de Zamora, ni el entrante en la reunión que anoche inició, pasadas las 21, con un grupo de asesores y futuros funcionarios en las oficinas que tiene en la casa de Santa Cruz.

• Gabinete reducido

El nuevo presidente recibió en esos cuarteles a un grupo mínimo del nuevo gabinete junto con Daniel Scioli. Estuvieron Roberto Lavagna y Julio de Vido, quienes se mantuvieron en comunicación con Alberto Fernández, quien se había instalado en su despacho de la Legislatura porteña. Allí se despidió también de su banca al ritmo del llanto de algunos diputados.

«El Presidente ha dicho que no hay que esperar cada día anuncios altisonantes; ésa es la responsabilidad y seriedad que la gente espera. Irá conversando con cada uno de sus ministros a medida que avancen los días», musitó el callado vocero Miguel Núñez, cuando explicó la ausencia de los demás futuros ministros.

Muchos de ellos recorrían los canales de TV, avalando más trascendidos sobre nuevas designaciones. Se hablaba del publicista Enrique «Pepe» Albistur al área medios y del frepasista Gustavo López (hoy en un cargo con Aníbal Ibarra) para volver al COMFER (Comité Federal de Radiodifusión), donde lo había puesto entre 1999 y 2001 Fernando de la Rúa.

• Contactos

Las segundas líneas de Duhalde y de Kirchner se mantuvieron en constante contacto durante la jornada para los detalles del maratón del fin de semana que incluye despedida del viejo gobierno, celebraciones patrias por el 25 de mayo y la jura el domingo del nuevo gabinete. Cuando esto esté ocurriendo, a media tarde de ese día, Duhalde se subirá al avión oficial de Lula Da Silva y se irá de vacaciones a Brasil, España y luego se instalará en el chalet del senador Ramón Puerta en Carrasco, Montevideo, Uruguay, para otear los pininos de su sucesor en el sillón de Roca (como aclaró ayer ante Mirtha Legrand, el sillón de Rivadavia está en el museo de la Casa de Gobierno).

Entre tanto protocolo, ceremonial y negociación de nuevos cargos, se conocieron en cambio varias iniciativas que están llamadas a convertirse en eje central de la nueva administración:
Duhalde empezó a hablar ayer de reforma constitucional; en el diálogo con Mirtha Legrand, dijo que cuando reanude la actividad tras el descanso en el extranjero buscará reunirse con profesores de la Universidad de Buenos Aires para pensar un nuevo diseño institucional para la Argentina. Dijo que su gobierno le había mostrado la crudeza de la crisis política y, sin dar precisiones, adelantó la idea de cambios profundos en el sistema político.

• Detalle

• Kirchner ya antes de viajar a Santa Cruz también habló con sus asesores de adelantar estudios para una reforma constitucional. Dio un solo detalle de su interés actual: modificar la forma de elegir presidente y volver al sistema indirecto con colegio electoral que rigió hasta 1994. La idea que manejan algunos abogados de su entorno es la conveniencia de reforzar la legitimidad del nuevo mandatario -que ganó el cargo tras sacar 22 por ciento de los votostras una consigna que apoya la mayoría de la opinión pública. Esa convocatoria, además, le serviría para lograr un respaldo casi plebiscitario a su gobierno que restañe el nivel de adhesión del 27 de abril. La crítica a la elección directa de presidente, que privilegia más que la indirecta el peso de los grandes distritos, está generalizada en todos los sectores de opinión y especialmente en las provincias, que mayoritariamente le restaron el voto en su lid contra Carlos Menem.

• Duhalde
avanzó en iniciativas que darán qué hablar. En la cena que tuvo en Olivos en la noche del miércoles con legisladores del PJ los convocó ya al primer acto del duhaldismo. Será el 17 de octubre y consistirá en el traslado a pulso del féretro con los restos de Juan Perón desde el cementerio de la Chacarita hasta la residencia de San Vicente. «¿Por autopista o por Pavón?», preguntó un experto en la zona, Aníbal Fernández. Esa algarada necrófila será, quiérase o no, el primer test de tolerancia del duhaldismo hacia el primer tramo de la gestión kirchnerista.

• Duhalde, al hacer la convocatoria, le agradeció a Isabel Perón la autorización para ese traslado y a Antonio Cafiero por haber tenido la iniciativa. En esa cita de Duhalde a sus fieles de hoy y de mañana saldrá el primer juicio sobre el sucesor santacruceño y todos esperan que sea una fiesta, por caso, como fue el modelo inspirador, el traslado, en 1944, también a pulso, de los restos de
José Antonio Primo de Rivera desde Madrid hasta el Valle de los Caídos, ese mausoleo que intenta perpetuar al caudillo Francisco Franco. Nadie querrá tampoco, mirando hacia el pasado como le gusta tanto al peronismo que viene, que esa fiesta termine en otro Ezeiza.

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