La líder del ARI y candidata a diputada nacional, Elisa Carrió, advirtió que «empezar a pelearse con un Papa enfermo una semana antes de la Semana Santa no es lo mejor que puede hacer un gobierno. Creo que debería pensar que un porcentaje importante de este pueblo mayoritariamente cristiano empieza la semana más sagrada de su religión», aseveró Carrió respecto de la pelea sobre Antonio Baseotto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En un reportaje que hizo ayer el diario «La Nación», la ex diputada dijo: «Empezar a crear fricciones con el Vaticano y con la propia Iglesia argentina a partir de esto es construir enemigos en base al carácter megalómano del presidente, que es como Karadagián, constantemente busca nuevos enemigos. Si ya nos peleamos con las multinacionales, ahora nos peleamos con Dios, pero no buscamos a obispos razonables, sino a Baseotto, que es sinceramente impresentable». Periodista: ¿Que habría hecho usted en su lugar si se sugiriera que a uno de sus ministros hay que tirarlo al mar? Elisa Carrió: Es que en realidad ( Baseotto) no dijo eso. Si a cada rabino, obispo o representante musulmán que cite una frase de sus libros sagrados se le da un sentido literal, estamos fritos. Acá hay un problema de ignorancia cultural muy profunda de los términos en los que hablan las religiones.
En declaraciones radiales, Carrió manifestó que no va a «entrar en discusiones» durante la Semana Santa, y dijo que les pediría a los funcionarios del gobierno que «por favor paren con la barbarie, por lo menos durante esta semana. Esto responde al carácter megalómano del Presidente». «Lo peor de todo esto es que hay una faltade pluralismo cultural, querer instaurar estos debates con fórceps en los momentos más sagrados. ¿Por qué no dejan a la sociedad un poco más tranquila y le dejan vivir sus fiestas religiosas y sus momentos religiosos?», señaló Carrió.
Dejá tu comentario