5 de junio 2003 - 00:00

Kirchner buscó comprometer al Congreso contra la Corte

Institucionalmente, no fue un discurso correcto para un primer mandatario porque condiciona al Parlamento. Al operar contra un tercer poder del Estado, tendría el Ejecutivo asegurado el juzgamiento o sería una audacia. Se cree que si el Congreso se niega habrá plebiscito, algo que agradaría al presidente para reforzar su poder en las urnas como no pudo hacerlo en ballottage con Menem. Hay una creciente aprensión institucional en el país pese a que todo nuevo Presidente quiere una Corte adicta y Kirchner no es novedoso. Preocupan más los nombres que podrían llegar a la Corte que defender su composición actual. Internacionalmente, este conflicto trae descrédito sobre la vigencia de un real estado de derecho en la Argentina.

Néstor Kirchner redobló ayer sus presiones sobre la Corte Suprema de Justicia y pidió al Congreso tomar urgentes medidas -es decir que apruebe un juicio político a sus miembros- so pena de convocar a mecanismos «de la soberanía popular», es decir una consulta popular para hacer cambios en profundidad sobre su integración. El Presidente dio un breve mensaje, de ocho minutos, por la cadena oficial de medios a las 20.30 de ayer, en el cual se dijo sorprendido por declaraciones del titular de la Corte, Julio Nazareno, que consideró impropias del cargo y que generan inseguridad jurídica. Para remediar eso, y empleando un lenguaje sin precisiones sobre lo que le pedía al Congreso -aunque sí era precisa la intención-, reclamó que los legisladores estuvieran a la altura de las circunstancias y que dieran una solución.

«Pedimos, con toda humildad, coraje y firmeza a los legisladores, que marquen un hito hacia la nueva Argentina preservando las instituciones de los hombres que no están a la altura de las circunstancias. Reclamo una instrumentación urgente de los remedios para el mal que enfrentamos»
, dijo en su discurso.

• Debate previo

El Congreso ya debatió el año pasado un juicio político contra todos los miembros de la Corte que no alcanzó los votos necesarios en el recinto de Diputados, como final de una campaña contra el tribunal emprendida casi en los mismos términos. «Los remedios deben ser los de la Constitución. No queremos nada fuera de la ley», dijo el mandatario sin dar mayores detalles, luego de haber impulsado en sus primeros diez días en el poder una purga en las cúpulas de las Fuerzas Armadas y la Policía Federal.

Kirchner
reclamó a los legisladores la «instrumentación urgente» de los mecanismos para renovar la «triste y célebre mayoría automática», según dijo, conformada en el alto tribunal por los jueces a los que se atribuye haber fallado en sintonía con el menemismo en los últimos 10 años.

A poco de conocerse el mensaje, el presidente de la Asociación de Magistrados de la Argentina, Miguel Angel Camino, rechazó su contenido por considerarlo «un avasallamiento de la independencia judicial» e intentar someter a la Corte Suprema «a los cambios políticos».

Dejá tu comentario

Te puede interesar