16 de mayo 2003 - 00:00

Kirchner dedica el weekend a decidir a solas primer gabinete

Kirchner dedica el weekend a decidir a solas primer gabinete
Néstor Kirchner y Cristina Fernández pidieron que ninguno de sus coroneles acantonados en la Capital Federal se moleste en viajar el fin de semana a Santa Cruz. «Quédense y descansen, que los veo fundidos», les dijo a varios asesores y particularmente a Alberto Fernández, una especie de CEO del kirchnerismo en el gobierno desde el 25 de mayo.

El matrimonio presidencial quiere, a solas con unos pocos amigos de la provincia -entre ellos, el futuro secretario de Hacienda, Julio de Vido-, terminar de dibujar el nuevo gabinete.

Asumir el gobierno en la Argentina, según los expertos en administración pública, obliga a un nuevo presidente a contar con un equipo de 5 mil funcionarios. Es suficiente para cubrir con gente propia los cargos políticos en ministerios, secretarías, subsecretarías, direcciones, organismos descentralizados y delegaciones en el interior y en el extranjero.

La prisa está en preparar las carpetas con las designaciones que quiere anunciar el lunes Kirchner cuando regrese a Buenos Aires. Para ese día, tiene previsto tener definida la primera línea de los ministerios y Jefatura de Gabinete. En las carpetas que se llevó ayer el presidente electo a Santa Cruz figuran estos nombres, que son objeto de una puja interna bastante curiosa: se discuten en oficinas, bares y otras galerías, pero no frente a Kirchner y Sra., quienes se reservan exclusivamente la decisión final que, naturalmente, consultarán con el vicepresidente electo Daniel Scioli, un hombre que tiene una relación nueva, pero estrecha con el santacruceño.

Anoche, además, se supo que Eduardo Duhalde suspendió los actos en el interior de la se-mana que viene para sentarse desde el martes a conversar la transición con el gobierno entrante. «Quiero ayudar a Néstor a organizar el nuevo gobierno», le dijo a un gobernador, a quien le pidió disculpas por el faltazo a una inauguración.

Aquí, la cantera de nombres de donde saldrán las designaciones; la punta del iceberg de un proceso enigmático, como es la personalidad del nuevo mandatario:

Jefatura de Gabinete. Domina el CEO del kirchnerismo, Alberto Fernández, ex superintendente de Seguros de Carlos Menem y hoy diputado en la Legislatura porteña. También se anota el gobernador de Jujuy, Eduardo Fellner, quien -se dice-rechaza el Ministerio del Interior porque no le pasan la Secretaría de Seguridad (hoy en Justicia). Otra línea afirma que irá al cargo el gerente de Kirchner para temas financieros, Julio de Vido.

Secretarías presidenciales. Para la Secretaría General se anotan dos nombres: el mismo A. Fernández y Juan Carlos Mazzón, uno de los autores de la operación neolemas que hizo a Kirchner presidente, hombre para quien trabajó Mazzón antes de hacerlo para Eduardo Duhalde. Para la SIDE, se agolpan los nombres: el ex diputado Dante Dovena; el hoy secretario general y padrino de Mazzón, José Pampuro; el ex diputado, hoy presidente de la casa provincial y entornista «top» del nuevo presidente, Daniel Varizat; y el juez e historiador mitificado del peronismo resistente Eduardo Luis Duhalde -también anotado como procurador del Tesoro-, abogado del gobierno en los juicios; Secretaría Legal y Técnica, Alberto Iribarne, duhaldista de siempre y hoy a cargo de la Subsecretaría de Seguridad. Para Cultura, se sigue hablando del sociólogo Torcuato Di Tella, quien dice que no es un experto en gestión, pero hay que esperar a que se lo ofrezcan en serio para ver qué hace. A Medios, se anota el actual vocero del electo, Miguel Núñez, que antes lo fue de Jorge Argüello y otros. En esta oficina, funciona «Canal 7», pedido por el poeta satírico y polemista de la TV por cable Julio Bárbaro, que ya administró esa onda para Carlos Menem cuando se llamaba «ATC». En Turismo y Deporte, está Germán Pérez, hoy segundo de Daniel Scioli en esa secretaría que seguirá bajo la responsabilidad política del vicepresidente.

Interior. La idea de Kirchner es que asuma ese cargo un gobernador, padrón donde no tiene muchos amigos. Fellner prefiere quedarse en Jujuy o ser jefe de Gabinete si no pasan a Interior el área de Seguridad. También suena el formoseño Gildo Insfrán, asociado también de Mazzón.

Relaciones Exteriores. La lista está circunscripta a dos nombres: Martín Redrado, ya confirmado en su actual puesto de secretario de Relaciones Económicas Internacionales. El otro que se escuchó mucho ayer --aun-que lo desmiente él mismo-es el del ex gobernador José Octavio Bordón. Juan Pablo Lohlé perdió la silla y va como embajador al Brasil. En Culto, el cardenal Raúl Primatesta tiene ya su candidato: Guillermo García Caliendo, un empresario cordobés que forma parte del círculo más íntimo del arzobispo emérito de Córdoba y a quien éste le encargó hace un tiempo su relación con las agrupaciones pique-teras.

Defensa. Se les atribuye a las cúpulas militares el deseo de que continúe el radical José Horacio Jaunarena, que viene de la era De la Rúa como vicario de una sucesión de acuerdos. Kirchner tiene una vía directa de relaciones con la Marina porque Santa Cruz es sede de asentamientos navales importantes. También tiene buenos amigos en el Ejército desde su cruzada sobre los Hielos Continentales. Ha sido interesado también el senador rionegrino Miguel Piccheto. Alguien ha detectado movimientos del clerical Esteban Caselli, interesado en ir a ese ministerio si se despoja de ruckaufismo, algo intolerable para la pituitaria del Presidente.

Economía. Está confirmado Roberto Lavagna. En Hacienda, se habla de Julio de Vido o de alguien nombrado por éste (Carlos Sarghini se va de diputado, pero no le dejan dejar herencia). También seguiría Alberto Abad en la AFIP y Guillermo Nielsen como secretario de Finanzas.

Trabajo. Está nominado Aníbal Fernández, que prefiere quedar en Producción. Es Duhalde puro (no como Lavagna o Ginés González García) y lo quieren allí por su experiencia en el manejo de piqueteros que ganó como titular de Trabajo con Carlos Ruckauf en Buenos Aires.

También figura en las carpetas el ex funcionario
Carlos Tomada.

Producción. El omnipresente De Vido puede protagonizar este rol, quizás en algún desdoblamiento para darle un Ministerio de Vivienda o a Obras Públicas. También está Oscar Tangelson, hoy en Economía y acompañante de Scioli en la campaña exitosa ante los empresarios. Si no, sigue de viceministro en Economía.

Justicia. Figura fuerte el penalista y ex ministro del Interior en el gobierno camporista Esteban «Bebe» Righi, que es el abogado personal de los Kirchner. Tiene un importante estudio que fue consultado por Menem para ejercer su defensa en el caso armas, pero no la aceptó. También se habla del poeta y polemista de la TV Rafael Bielsa, que en el último lustro ha estado en todas las películas como funcionario o candidato a serlo. Consta, sin embargo, un ofrecimiento a un puesto en la Corte Suprema, algo que hoy nadie puede ofrecer porque está integrada en su totalidad. El cargo lo ha pedido también el ex juez Duhalde y por eso queda en estas carpetas itinerantes, pero se sabe que está más fuerte. Para el área de Derechos Humanos, figura el ex diputado y leyenda viviente del peronismo de los años '70, Carlos Miguel Kunkel, a quien llaman cariñosamente «el Flaco», como a Kirchner.

Educación. A la filósofa mendocina Marita Perceval (ex Bordón, políticamente hablando) la ha anotado la propia Cristina Fernández, a partir de la relación en el Senado desde 2001. También está el ex ministro de Menem y candidato de Domingo Cavallo Gustavo Béliz, quien todavía está descorchando de gozo por no haber cumplido su promesa de irse con Elisa Carrió antes de las elecciones. Es un hombre de suerte. Anoche se agregó el secretario de Educación de Aníbal Ibarra, Daniel Filmus, pero algunos lo consideran un torpedo para sacarlo de la fórmula del jefe porteño a la reelección en Capital Federal y poner ese cargo de nuevo en circulación.

Salud. En las últimas horas, fue confirmado el actual ministro, Ginés González García, sanitarista «top» del peronismo y de marcas altas de buena imagen. Es un garante de la paz con los sindicatos por sus obras sociales. Figura en la grilla, pero como administrador del Seguro de Salud (que maneja el dinero para las obras sociales), el mendocino Juan González Gaviola, hoy vicegobernador en lo que queda de la Alianza UCR-Frepaso en esa provincia y que hizo historia por su polémica con Cavallo por la privatización de las jubilaciones, proceso que demoró dos años por la fuerza del debate que instaló. Es (recuérdese) cuñado de Bordón.

Desarrollo Social. Parece confirmada Alicia Kirchner, her-mana del presidente electo.

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