12 de mayo 2005 - 00:00

"Kirchner es Menem en el '97: el modelo terminó"

-En su momento, intentaremos ponernos de acuerdo. Pero yo no tengo apuro, no voy a hacer un acuerdo 60 días antes del cierre de listas. Además, y esto quiero que quede bien claro, no voy a aceptar imposiciones.

-Pero «Negro», tenemos que empezar a charlar, a negociar. No nos podemos pelear.

-Bueno, entonces negocien ustedes.

Eduardo Duhalde no ocultóla incomodidad -y cierto hartazgo- que le produjo la persistencia de José María Díaz Bancalari y Hugo Curto por apurar el diálogo con la Casa Rosada para sellar un pacto político que los encuentre unidos en las elecciones del 23 de octubre.

Pero, según el salmo que recitó el martes en las oficinas de su esposa Chiche, la postura de Duhalde no coincide con los planteos acuerdistas que exponen hacia adentro y hacia afuera del partido Curto y Bancalari.

Frente al grupo de dirigentes que acudió a su llamado -además de Curto y Bancalari, estuvieron Osvaldo Mércuri, Juan José Mussi, Isidoro Laso y Julián Domínguez, entre otros- dejó indicaciones y comentarios belicosos.

1- «Yo no voy a aceptar imposiciones.»
Es una referencia directa al mensaje que emite la Casa Rosada cuando plantea que Cristina Fernández será candidata al Senado en la provincia de Buenos Aires. Para reforzar aquella postura, Duhalde planteó que su esposa siga de gira preelectoral por toda la provincia. El sábado próximo, por caso, encabezará un acto en Lomas de Zamora y luego tiene citas agendadas en Lobos, Ensenada y varias ciudades del interior de la provincia. Es decir: Chiche seguirá martillando con su probable candidatura a senadora, tal como aseguró ayer la senadora Mabel Müller.

2- «Nos necesitas.»
El comentario va acompañado por una serie de números: si no hay acuerdo con el PJ, Cristina deberá ir con lista propia y, según sus pronósticos, obtendría «como mucho» 40% de los votos.

Ubica el piso del PJ en 20% y agrega otra percepción: Chiche difícilmente pierda votos, pero Cristina todavía tiene que animarse a caminar la provincia y enfrentarse a una campaña que se promete dura. «Si no le sale bien y logra 35% vuelve a ser, casi, el presidente de 22%», traducen a Duhalde sus laderos.

3- «Siento que estamos como en el '97, cuando Menem se resistía a admitir que el modelo estaba agotado. Kirchner tiene que cambiar y darle un giro productivista al gobierno. Si seguimos así, el año que viene podemos tener problemas porque el crecimiento se está frenando.»
Duhalde cita la frase con cara de preocupado, fingiendo que el eventual deterioro de Kirchner lo angustia y menciona que discutió sobre ese tema con el ministro de Economía, Roberto Lavagna. Como cierre, desliza: «Acá la discusión no es la lista de diputados, sino el modelo de país», redondea con pose de prócer.

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