Kirchner estira descanso para gambetear reproches
-
Diputados se presentaron en Casa Rosada reclamando la reapertura del ingreso a la prensa
-
ADEPA expresa su "máxima preocupación" por la restricción al acceso de periodistas a la Casa Rosada
Gerardo Morales
La acuosa explicación de «razones personales» en el planeta Kirchner puede traducirse como terror pánico a una protesta televisada a todo el país. Por las dudas, «Canal 7», «la televisión pública», según su eslogan, se limitó a flashes del discurso de Daniel Scioli. Tuvo una fortuna: salvo Roberto Lavagna y el jefe del radicalismo Gerardo Morales, el resto de la oposición no reaccionó contra Kirchner. Sí, en cambio, expresaron su malestar centros de ex soldados de todo el país.
Pero además de huir de las críticas de ex combatientes y opositores por el faltazo al acto por Malvinas, Kirchner permaneció en Santa Cruz pero lejos de Río Gallegos, zona crítica donde está activa una protesta de gremios estatales en reclamo de aumento salarial.
Kirchner evitará también las quejas de los estatales.
Hasta anoche estaba rota la vía de diálogo entre los sindicatos y el vice en funciones de gobernador, Carlos Sancho.
La tensión es creciente: según los sindicatos, existe un virtual estado de militarización. Frente a eso, el diputado Eduardo Arnold, ex kirchnerista que ahora combate a los Kirchner, presentó ayer un proyecto para que se impida el envíode efectivos de fuerzas de seguridad a la provincia.
Detalle: además de algunos incidentes violentos y la ausencia de canales de negociaciones entre las partes, entre los kirchneristas de Santa Cruz se percibió como un mandato la frase «no me voy a dejar extorsionar» que Kirchner pronunció, días atrás, en La Matanza.



Dejá tu comentario