Kirchner extiende Compromiso K para sumar a sectores extra-PJ

Política

Sin desatender al peronismo ni descuidar su marca electoral, el Frente para la Victoria (FpV), Néstor Kirchner ordenó a sus armadores políticos que en 2006 se aboquen a la expansión de Compromiso K como núcleo político para sumar aliados extra-PJ a su aventura reeleccionista.

Lanzado a fines de noviembre en Parque Norte, CK marcha a convertirse en el único espacio kirchnerista puro con visa oficial habilitado para «arrimar» voluntades que se alineen con el gobierno y, aunque no se diga en voz alta, empujen por un segundo mandato del patagónico.

Capitaneado por el secretario de legal y técnica, Carlos Zannini, con el aporte de Rudy Ulloa Igor y una segunda línea operativa donde conviven el Olaf «Pilo» Aeset, Damián Barihjoff y Roberto Porcaro, Compromiso K iniciará el proceso de ampliación del espacio.

Antes, sin embargo, deberán resolver un debate: cómo y quiénes podrán sumarse.
«Trazar algún límite para que no se termine desdibujando», definen sus promotores. No se trata, aclaran, de fundar un club de amigos, sino de darle entidad e identidad al núcleo.

Todo tiene su explicación: lanzado el 24 de noviembre en Parque Norte, CK creció vertiginosamente sin leer prontuarios ni ADN. Esa tarde, por caso, apareció para sorpresa de muchos el vicegobernador de Tierra del Fuego,
Hugo Cóccaro, deseoso de entrar en el universo K.

• Portería

Un intento de ordenamiento será, entonces, el armado de una mesa de coordinación que actúe como «portería» para definir altas y vetos. De algún modo, funcionará como tribunal ad hoc autorizado para aprobar o rechazar los pedidos de incorporación.

Se prefigura una regla general: además del sesgo ideológico,
CK apuntará a incorporar sectores no peronistas, proceso que inició con el acto en el Correo Central a fin de diciembre donde sintonizaron el Frente Grande, el PI y la Democracia Cristiana, entre otros.

Podría convertirse, desde ese lugar, en la puerta para recibir a radicales como el ex gobernador correntino
Ricardo Colombi, que la semana pasada se reunió con el Presidentepara prometerle que armaráen el Congreso un bloquede UCR disidente que respaldará los proyectos oficiales.

Obviamente, incluirá a peronistas -ahora son mayoría-, pero en el primer show se trazó una frontera: no hubo casi peronistas bonaerenses. Sólo
Carlos Kunkel y Florencio Randazzo (en una mesa con Alberto Fernández), pero fueron expresamente excluidos Aníbal Fernández y José Pampuro.

Pero más que la inclusión de partidos,
Zannini pretende que su sello actúe como imán para dirigentes -además de políticos, empresariales, sindicales y sociales que respalden la política del gobierno. Esa es la misión que le dictó su jefe, el Presidente.

A partir de allí, entonces, el esquema oficial se desplegará en tres planes simultáneos:

• El Frente para la Victoria (FpV) como marca política y, en el futuro, como sello electoral donde deberían confluir todos los partidos, incluidos el PJ, que apoyen al gobierno.

• El peronismo que, como informó este diario la semana pasada, Kirchner intentará controlar -en persona o a través de un tercero-, operación que se acelerará a partir de febrero próximo.

• Compromiso K, como núcleo kirchnerista puro, donde, además de dirigentes del PJ, pretenderá sumar a radicales, sectores de izquierda como los derivados del Frepaso, aparte del ejército de líberos que orbitan al gobierno.

• Encuentros

En línea con el propósito organizativo, en las próximas semanas comenzarán a montarse encuentros regionales en las provincias. Ese proceso servirá, asimismo, para repartir franquicias oficiales de CK, además de intentar darle al espacio una dimensión nacional.

Entre tanto, a pesar de que la Casa Rosada dictó un parte que prohíbe hablar de reelección, el kirchnerismo zanninista saldrá en el verano a promocionar la gestión presidencial por los lugares de veraneo. Lo harán los militantes de la JP, como pata juvenil de Compromiso K.

La hiperactividad los hace imaginar, incluso, actos para febrero y marzo. Además del encuentro, sobre el que ayer informó ese diario, con intendentes de todo el país el 24 de octubre, la Casa Rosada anima también festivales para el 11 y el 24 de marzo.

La primera fecha refiere al triunfo del «Tío»
Héctor Cámpora en 1973, un espejo en el que gusta mirarse Kirchner. La segunda, al golpe de Estado de 1976, episodio del que este año se cumplirán tres décadas.

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