Kirchner en Santa Cruz: empieza el retiro de Gendarmería en una semana

Política

Petroleros y policías de Santa Cruz se pisan los talones, pero en Buenos Aires. Quienes intervinieron en la madrugada del martes 7 en la refriega frente a la alcaidía de Las Heras, al norte de la provincia, que terminó con la muerte de Jorge Alfredo Sayago, decidieron «nacionalizar» los hechos. Néstor Kirchner y su sucesor en la gobernación, Sergio Acevedo, intentan capitalizar las acciones de uno y otro bando. Así, los zarpazos de la política arrebatan protagonismo a la Justicia, que debería estar en el centro de la escena.

Veamos cuáles fueron las piezas de este rompecabezas en la provincia del Presidente que se movieron ayer:

• Néstor Kirchner inauguró en Río Gallegos (a 1.000 kilómetros de Las Heras) un tendido de fibra óptica junto con Acevedo y toda la cúpula política del gobernador.

• Los activistas
Mario «el Chanchero» Navarro y Héctor Cabana llegaron ayer a las 10 a la terminal de Retiro, poco antes de que se descomprimiera el piquete de pasajeros que estalló en la Terminal de Omnibus a partir de las 6 por un paro de choferes. El dato disparó la primera ironía de Cabana a Navarro: «Mario, mirá qué fiesta de bienvenida...». Todavía, en Santa Cruz, el micro que los trasladaba desde Caleta Olivia fue demorado por la Policía provincial, que le exigía a Navarro autorización judicial para dejar la provincia. Los activistas, que llegaron invitados por el gremio ceramista de Neuquén que agrupa a los ex empleados de Zanón, fueron llevados en remise hasta el ex hotel Bauen (ahora operado por los trabajadores). No es un dato menor para Kirchner que semejante deferencia provenga de Neuquén, la provincia que gobierna el ultraopositor y candidato a presidente, el gobernador (MPN) Jorge Sobisch. La dupla Cabana-Navarro recorrió las calles porteñas comprando ropa «acorde» para el convite; fue antes de la asamblea, que a partir de las 18 se desarrolló en el segundo piso del hotel.

Había 500 participantes de organizaciones obreras ( delegados de subterráneos, Astillero Río Santiago, FOETra, Suteba, Federación de la Carne, Unión Ferroviaria, fábrica Pepsico. entre otros), además de organizaciones de derechos humanos, estudiantiles y de izquierda. Allí se armó una delegación integrada por obreros, miembros de derechos humanos y sociales que viajará a Las Heras la próxima semana (hacia el jueves) para conformar una comisión de seguimiento:
exigen que Gendarmería se vaya de pozos y rutas, y que terminen las requisas y los «aprietes». Definieron, además, que hoy a las 15 habrá un nuevo encuentro en la sede de la Liga por los Derechos del Hombre, donde pretenden la presencia de las Abuelas de Plaza de Mayo.

• En Río Gallegos, el miércoles se concretó una reunión entre el gobernador Acevedo y el intendente radical de Las Heras devenido kirchnerista, el reelecto José Luis Martinelli, con funcionarios de seguridad. Allí se anticipó que los 300 efectivos de la Gendarmería Nacional que llegaron a la zona después de la muerte de Sayago, se retiran en una semana y media (ayer ya no se realizaban requisas en las rutas ni en los caminos y tampoco en los yacimientos, según reconocieron los propios activistas desde Las Heras). También se definió que se montará una delegación local de la fuerza en una dependencia que todavía resta definir (ahora se albergan en forma transitoria en escuelas).

Durante el encuentro,
Martinelli dio su versión de los hechos: aseguró que uno de los hermanos de la concejala kirchnerista, Tottino, cuando estalló la revuelta, actuó junto con los activistas armados. Martinelli tenía previsto regresar ayer a Las Heras (dejó a cargo del municipio al justicialista Teodoro «Lalo» Camino, el otro concejal que actuó a poco de la refriega), pero no pudo resistir el convite oficial para estar en la inauguración de fibra óptica de Kirchner.

• En una reacción lenta, Acevedo estará anunciando en las próximas horas el recambio de dos funcionarios de su gabinete: el ministro de Gobierno,
Claudio Dalle Mura (el primero que se constituyó en Las Heras el 2 de este mes para desbaratar un conflicto que estalló la madrugada del 23 de enero), y el secretario de Estado de Seguridad, Juan Balois Pardo. «Son funcionarios que vienen muy golpeados desde el autoacuartelamiento de la Policía provincial», confió una fuente. El vocero aludía a la revuelta que el propio Kirchner debió desbaratar horas antes del 23 de octubre 2005, con la presencia de la Gendarmería. A Dalle Mura también le critican que haya prometido a los petroleros, en la mesa de negociación del 3 de febrero, «una solución en 48 horas» que nunca llegó. Dalle Mura es un comerciante que empezó su carrera política como secretario de Gobierno del ahora diputado nacional José Córdoba en Caleta Olivia. Luego fue comisionado de Fomento de Cañadón Seco. Actualmente es, desde agosto, ministro de Acevedo.

Balois Pardo
, de 45 años, profesor de malambo, íntimo amigo de Acevedo, incursionó como convencional constituyente, concejal de Caleta Olivia por dos períodos y diputado-provincial entre diciembre 1999 y diciembre 2003, fecha en que se mudó del Legislativo al Ejecutivo, para asumir como secretario de Seguridad.

Sobre los sucesores, hay varios nombres en danza, pero quedó claro que sólo será un cambio de nombres, sin arrastrar reestructuración de las carteras. Sobre la llegada de Lorena Castro a la Casa Rosada, allegados a
Acevedo interpretan «que no será muy efectivo eso de andar paseando a la viuda por Buenos Aires». El gobernador sabe que tiene una bomba de tiempo en sus manos: hay un fuerte descontento policial, y ansias de venganza se respiran en suelo lasherense. A destajo, el equipo de Acevedo intenta armar el discurso para abrir las sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, que deberán aludir, innegablemente, a la muerte de Sayago y, probablemente, a los conflictos petroleros que son moneda corriente en la provincia y que tienen como epicentro Caleta Olivia, Las Heras, Pico Truncado y Cañadón Seco, en ese orden.

Dejá tu comentario