Kirchner se reserva la última palabra en estatización de AFJP
-
El Gobierno acelera a 2027 con el riesgo de que se corra el eje de la grieta: de "anti K" a "anti Milei"
-
Sergio Berni no descarta ser candidato a gobernador: "Voy a estar donde el proyecto me necesite"
Carlos Zannini
Es que el gobierno nacional enfrentará el miércoles de la semana próxima una votación clave en la Cámara baja que, de aprobarse, podría abrir el camino para el traspaso de unos 100 mil millones de pesos de las AFJP a las arcas de la ANSeS de Amado Boudou. Por eso Kirchner quiere reservarse la última palabra antes del debate parlamentario y exhortar a sus diputados a que aprueben, en lo posible sin modificaciones, el proyecto de ley enviado por la Presidente al Congreso.
Si bien el oficialismo cuentacon un piso de 130 diputados propios y otros 30 aliados potenciales, la UCR, el PRO y la Coalición Cívica exigen que se garantice la intangibilidad de los aportes jubilatorios. A ese reclamo se suman algunos peronistas díscolos como el bonaerense Felipe Solá y el mendocino Enrique Thomas,-que intentan desarmar la disciplina dentro de la bancada kirchnerista para reeditar en el recinto la pelea por las retenciones móviles, debate en el que fugaron 22 votos oficialistas.
El discurso de Kirchner se espera para el sábado 1 de noviembre ya que todavía no está confirmado si el presidente del PJ acompañará a Cristina de Kirchner a la Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado en El Salvador, los días 29, 30 y 31 de octubre. Pero la danza de ministros confirmada se completa con Massa, Alicia Kirchner, Florencio Randazzo, y los jefes legislativos Eduardo Fellner -presidente de la Cámara baja- y Miguel Angel Pichetto -titular del bloque K en el Senado-.
Pero más allá del operativo clamor y la interna del PJ, la irrupción de Kirchner en la provincia de Buenos Aires apunta a frenar el avance de la dupla Julio Cobos-Felipe Solá. El vicepresidente, que el fin de semana pasado lanzó su partido en Mar del Plata, y el ex gobernador de Buenos Aires mantuvieron hace unas tres semanas una cena secreta en un departamento del barrio de Congreso donde acordaron trabajar juntos en la provincia para enfrentar al kirchnerismo. En esa comida, organizada por el mendocino Thomas, se acordó también un pacto de no agresión entre el partido de Cobos, Consenso Federal, y el nuevo sello que estrenará Solá en las legislativas de 2009 para revalidar su banca por fuera del Frente para la Victoria.



Dejá tu comentario