Néstor Kirchner tomó ayer un camino no conocido para él en la condena a los atentados terroristas: «Consideramos que todos los actos de terrorismo son criminales e injustificables y no creemos que haya argumento alguno que pueda justificar tal metodología», dijo. Y continuó: «No puede tolerarse la acción de los responsables del terrorismo ni de quienes lo auspicien, financien o protejan, sean éstos personas o países». Nunca se refirió el Presidente con una definición así a episodios ocurridos en la Argentina hace tres décadas a los que ni siquiera se plantea juzgar.
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