Kirchner por TV: se lució, falseó
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Además, habló del nada claro-capital llevado por Santa Cruz al exterior. No debió menearlo.
Luego ratificó -en términos que cada vez dejan menos espacio para una eventual reducción por negociación-75% de quita para la deuda con una frase significativa: «En esta etapa que me toca a mí y después tiene que ser siempre así, como debe hacer cualquier gobierno serio». Aquí, el Presidente dio pie a la versión de que no quiere variar durante todo su período, aunque lo abrevie, yéndose con la bandera de 75% y de la intransigencia para volver en 2007, ya sin deberle el cargo a Eduardo Duhalde.
Reafirmó una teoría suya de la cual se duda: si descontamos menos de 75%, por caso, 60%, sacrificamos al país y no crecemos. Crecen los que dicen lo contrario a Kirchner: pagar, ceder algo -siempre que sea mejor que 60% de Rusia-, tratar bien a los acreedores recuperarán más rápidamente al país por ingreso de capitales. No olvidemos: a Latinoamérica vendrán 38.000 millones de dólares. Para Brasil ya están asegurados casi 24.000. Los 14.000 millones restantes irán a otros países --muchos a México-y a la Argentina sólo 150 millones, cuando a fines de los '90 venían 9.000 millones anuales(fuente IIF, Instituto de Finanzas Internacionales, con sede en Washington.)
Insistió con poca seguridad en que los «acreedores hicieron un mal negocio». Es cierto, pero hay necesidad en creer que se van a resignar totalmente. No es una posición lógica, ni ganadora,ni adecuada para un país. Sí tiene razón en que si Lavagna, con Eduardo Duhalde, no hubiese sido un permanente «pasador» de problemas, la Argentina, en pleno impacto del estallido, habría logrado en 2002 una quita mayor que ahora, cuando el susto de los acreedores pasó por la recuperación del país, aunque sea en gran medida por el shock de exportaciones no previsible en 2002. «Yo no estaba en ese momento», dice canchero el Presidente, dándole un lampazo a su antecesor Eduardo Duhalde.
Luego se lució describiendo los logros de la recuperación. Exageró, porque la inflación «no está por debajo de la convertibilidad», como dijo. Y no mostró sus males, por caso, 24% de aumento del gasto público. Desde ya, no acepta la deuda con acreedores privados en montos fuera de los que prefija. Tampoco menciona para nada la suerte del cambio externo que tanto lo benefició casi simultáneamente a su asunción como presidente.
Periodista: ¿Cómo salió la pelea con Bush, quién ganó, por K.O.?
Néstor Kirchner: Cuando salió esta frase, por K.O., la verdad, fue que yo venía bajando en Villa Palito y un colega suyo me dice: ¿quién gana el round embromando? Y ¿quién cae a la lona? Me dice, rápido el periodista. Fue la historia del famoso K.O. Fue una frase que después trascendió y bueh. Tomó distintas interpretaciones. La verdad es que consideramos que las reuniones fueron positivas, si la miramos desde el ángulo de que la Argentina entra a tener coherencia, seriedad, entra a tener persistencia en los temas que defiende, con extrema racionalidad, porque acá nosotros firmamos en setiembre un acuerdo con el Fondo, lo lógico y lo natural es que el Fondo al haber sobrecumplido todas las metas hubiera aprobado la primera revisión. Por presiones de tenedores de títulos externos y presiones de tipo político se fue demorando. Köhler, hablando conmigo aquí días pasados terminó por dar su visto bueno. Nosotros tenemos un vencimiento muy importante en marzo de 3.100 millones de dólares. Le pedí expresamente a Köhler y expresamente al presidente Bush que nosotros solicitamos una revisión temprana porque también consideramos hemos cumplido la segunda revisión que hay que llevar adelante. ¿Qué pasa acá? Nosotros cuando acordamos con el Fondo dejamos en claro que a los acreedores de tenedores de títulos externos les íbamos a pagar lo que estaba a nuestro alcance, porque acá había que pagar a los organismos internacionales, a los acreedores de tenedores de títulos externos, estamos hablando de una Argentina en quiebra y también hay que reactivar y consolidar la reactivación y el crecimiento de la Argentina y hay que pagar la deuda interna. Han visto que la Argentina entró en un crecimiento realmente importante, interesante que..
P.: Algo más...
N.K.: Esta es la palabra de mínima algo más. Entonces vinieron por más, como es históricamente lo que han hecho. Entonces nosotros le dijimos que no, el acuerdo que firmamos es éste, la propuesta que hicimos en Dubai. Es una propuesta seria, la Argentina no actúa por razones instintivas. Racionalmente planteó este tema no para un toma y daca, una negociación que va y viene. 75% de quita, este acuerdo con el Fondo, 3% de superávit fiscal primario y por supuesto la consolidación del crecimiento interno. Estas tres cosas tienen que funcionar armónicamente. Estados Unidos, legítimamente, puede tener, como país independiente, una determinada posición respecto de determinados temas. La Argentina, como país independiente, tiene que recuperar su identidad nacional y su autoestima. Es decir, somos un país, somos una Nación, es decir, tenemos una determinada postura respecto de determinados temas. En la reunión con el presidente de Estados Unidos el tema de Cuba no se tocó. El sabía de la muy buena relación que teníamos Lula y nosotros. También dijo que le preocupaba la situación del presidente Chávez. Le dije que con Lula teníamos permanente relación con Chávez, en el marco que considerábamos totalmente negativo aislarlo. Es un presidente democrático. Uno puede coincidir ideológicamente o no, y si va a haber referéndum, dirá si Chávez tiene que seguir o no. Y si hay elecciones dirá si lo elegirá el pueblo de Venezuela. Estoy de acuerdo, dijo él, si el pueblo lo vota está bien. Bueno, creo que acá hay que respetar la autodeterminación de los pueblos. Tiene que decidir qué gobernantes quiere.
P.: Usted estuvo en Bolivia, con Evo Morales. Eso aparentemente provocó molestias en la Casa Blanca.
N.K.: El tema de Bolivia ...
P.: ... ¿Cuál es su postura?
N.K.: Creo que Evo Morales es un dirigente representativo de Bolivia, pero no puedo intervenir en la vida interna de ese país. Cuando dijeron que yo iba a apoyar a tal o cuál dirigente en Bolivia, es absurdo. A los dirigentes en sus naciones los apoya su pueblo, o no. El presidente Mesa me dijo que Evo Morales lo estaba ayudando mucho, que el poder institucional que tiene Evo Morales le está ayudando a la gobernabilidad. Hace pocas horas me lo volvió a reiterar el presidente Mesa. Es decir, que está con una actitud absolutamente madura, responsable y racional, no insurreccional. Esto es muy importante, y cuando yo hablé con Evo Morales le dije: Mire, Morales, yo creo que el camino no es la insurrección, lo que estaba pasando. El camino es fortalecer las instituciones, fortalecer la democracia y buscar ayudas económicas. Obviamente el fortalecimiento de la democracia, viene con el fortalecimiento económico. Y la solución de los problemas. Y para eso ¿la Argentina qué hizo? Ofrecimos exportar, importar gas desde Bolivia, hay un viejo gasoducto que lo vamos a conectar, a poner en funcionamiento que va a permitir que le compremos 50 millones de dólares por año. Le va a servir a la Argentina y va a ayudar a que Bolivia pueda tener un gasoducto nuevo, que se va a licitar a sectores privados, y que va a costar 1.000 millones de pesos. Podemos llegar a comprarle a Bolivia 180 millones de dólares. Le dije al presidente Bush: Así se ayuda a Bolivia y ustedes la tienen que ayudar así, con negocios concretos que permitan que Bolivia pueda resurgir económicamente para consolidar las instituciones. Obviamente, si el propio presidente de Bolivia está diciendo que Morales lo está ayudando desde la institucionalidad, y está evitando que Bolivia caiga en una anarquía total, creo que es un dato por demás. Ahora que yo vaya a intervenir apoyando candidaturas en otro país, nunca en mi vida lo voy a hacer. Uno respeta ¿no es cierto? la soberanía interna de cada país.
P.: ¿Va a viajar a Cuba en febrero, está decidido eso? N.K.: No tengo previsto ningún viaje, digamos, cercano a Cuba. Cuando lo tenga que hacer, lo voy a hacer ¿por qué no? Voy a ir a cualquier país del mundo al que tenga que ir.
P.: Pero en febrero no...
N.K.: No, porque no lo tengo previsto. Además en febrero es muy factible que participe en reuniones importantes que tienen que ver con la AMIA, con la DAIA. Es decir, temas que a mí como argentino me preocupan muchísimo, me duelen profundamente...
P.: ¿Cómo fue la reunión con Bush?
N.K.: Fue activa, dinámica, con mucha sinceridad. El presidente Bush me dice: yo no sé, tengo algunas habladurías... bueno, como diciendo que acá la Argentina... mire, acá la Argentina...
P.:...no iba a pagar la deuda.
N.K.: Claro, la Argentina va a pagar lo que se comprometió a pagar. ¿Estamos? Porque somos un país serio.
P.: ... ¿Lo que está en el Presupuesto, los $ 12.400 millones?
N.K.: Lo sabían ustedes, Snow (secretario del Tesoro de EE.UU.), los funcionarios, el señor presidente, le digo, y también lo sabía la gente del Fondo, que nosotros acordábamos y después con el remanente es para reactivar internamente el país. Vamos a hacer frente a la deuda de los tenedores de títulos externos, pero tengan en cuenta que esos acreedores vinieron a la Argentina con tasas de 20% a 30% de interés, cuando en el mundo la tasa estaba entre 1% y 2%, que sigue estando, acá pagábamos entre 20% y 30%, o 14%, 20% y 30%, es decir, según los momentos políticos que se iban viviendo. El hecho concreto, más allá de la tasa, que en uno o en dos años se ganaba en la Argentina lo que se ganaba 30 años en el mundo. Es decir, que han venido a jugar en un casino a la Argentina. Que la inversión no opta por el riesgo, por la seguridad, yo en mi administración, tanto que se habló de los fondos de Santa Cruz, en ese momento los saqué para afuera, opté por la seguridad, muchos optaron por el riesgo, por las ganancias que tenían, se tentaron, bueno, no les fue bien, lamentablemente para ellos y para todos los argentinos, pero era previsible que no les vaya bien con semejante tasa, ahora le digo, sobre todo presidente, le digo: nosotros somos casi dispendiosos, nosotros estamos pagando 25 sobre 100, la Enron está pagando 16 sobre 100, y ahí le pregunta a la señora Condoleezza Rice: ¿y eso es cierto? Sí, eso es cierto, le dice al presidente. Entonces le digo: que un criterio tienen, porque de última somos dos quebrados, dos convocados.
P.: O sea, usted ratificó plenamente la quita de 75%.
N.K.: La propuesta de Dubai. Nosotros dijimos 75% sobre el valor nominal. Tiene que ser siempre así, como debe hacer cualquier gobierno serio.
Siempre se está esperando, «bueno, pero después va a salir esta cosa». Recuperar la credibilidad es muy difícil. Totalmente correcto es 75% sobre el valor nominal.
P.: Y eso les dijo a Bush y a Köhler...
N.K.: La Argentina no puede acordar aunque siempre es bueno acordar. Nosotros las propuestas las estudiamos racionalmente. La Argentina no puede pagar lo que no puede pagar. Todos los que nos están viendo por televisión, porque hay algunos dirigentes que dicen: pero podríamos pagar 60%, porque son absolutamente benévolos, diciendo que nuestra posición es intransigente. Si usted tiene un superávit fiscal, un superávit primario de 3%, y el resto del Presupuesto lo que tiene para funcionar, para hacer andar al país, si usted en vez de 75% hace una quita de 60%, ¿sobre espaldas de quién va a caer ese 15%? Va a caer sobre la recuperación argentina, sobre aquellos argentinos que hoy ven la posibilidad de recuperar un empleo, porque la economía se está reactivando. Entonces acá está esa teoría de algunos organismos internacionales de que nosotros, entre comillas, seamos más benévolos. No es cuestión de ser benévolos o no.
Debemos ser responsables y serios y pagar lo que podemos pagar. Si no es volver a la teoría de los ajustes. Y a castrar un proceso que tiene muchísimas posibilidades. En este caso específico creo que se equivocan los organismos internacionales y se equivocan los acreedores con títulos externos que no aceptan que hicieron un mal negocio. Qué va a hacer, hicieron un mal negocio. Es decir, si la Argentina baja de 75% va a volver a quebrar, y los muertos no pueden pagar. Estamos hablando de lo posible, de lo cierto. Seguramente si esta deuda, se hubiera negociado en la crisis máxima, cuando decían que la Argentina se disolvía...
P.: ... en el año 2002...
N.K.: ... hubieran arreglado con una quita de 90 %, ¿o no?
P.: Sí.
N.K.: Bueno, ésta es otra historia, si se hubiera arreglado por ahí en 2002. Pero yo no estaba en ese momento...
P.: O sea, presidente, no hay un segundo paso, eso que muchos especulan, dicen bueno: el gobierno tira, tira, tira y después...
N.K.: No, no, es decir, nosotros hoy esto es lo posible, en esto estamos, de esto no nos vamos a mover.
P.: Usted ayer en el discurso de cierre de la Cumbre, dijo que hay que crecer para pagar. Si el Fondo, ahora a dos meses del vencimiento importante, pide medidas que a los ojos de la Argentina afectan al crecimiento o lo enfrían...
N.K.: Medidas estructurales. Las medidas estructurales yo la escuché, una expresión de la señora Condoleezza Rice. Las que nosotros acordamos ¿ cuáles eran? Superávit fiscal primario de 3% y está.
Compensación a los bancos, no sobre los amparos, sino compensación sobre CVS y CER, está la ley. Falta la reglamentación.
Moneda única en la Argentina, está. Hemos recuperado todas las cuasi monedas, crece la recaudación, creció 43%. Crecen las importaciones. Crecen las exportaciones. Crece el consumo. Creció 10%, inclusive las políticas salariales implementadas. Tenemos muy baja tasa inflacionaria. Tenemos las tasas por debajo de la convertibilidad. Es decir, ¿en la Argentina qué falta? Falta llevar adelante la reforma de la Ley de Coparticipación, que vamos a hacer muy bien.
P.: ¿Usted piensa que para coparticipación va a cumplir los plazos previstos con el acuerdo con el Fondo?
N.K.: ... es mucho menos compleja de lo que muchos piensan. Yo confío en la responsabilidad de los gobernadores porque el gobierno nacional ha hecho un gran esfuerzo y las provincias hoy se están autofinanciando correctamente. Conozco muy bien esta historia y la sigo muy de cerca. Hay alguno que cree que reformas estructurales es volver a aplicar las políticas y las recetas del '90. Eso no lo voy a hacer. Voy a aplicar las reformas necesarias para consolidar una política en crecimiento con otra distribución.
La Argentina ya fue al sacrificio, la Argentina está haciendo un esfuerzo grandísimo. Los argentinos están acompañando todas las políticas que estamos llevando adelante para salir de esta situación y está empezando a salir la Argentina. Obviamente estamos en el infierno, estamos subiendo la escalera del infierno. Que le quedó claro a la señora Condoleezza Rice: habría que ver los sacrificios que ha hecho el pueblo argentino, es decir, ¿a un pueblo que se lo endeudó a 150% -con responsabilidad de los organismos internacionales- de su Producto Bruto Interno, a un pueblo que prácticamente se lo llevó a una situación límite en el marco de la desocupación, en la destrucción de la clase trabajadora, en la destrucción de la clase media, en quiebras de empresarios nacionales, qué más sacrificios le pueden pedir a la Argentina? Yo como gobierno le tengo que decir basta de esos temas, nosotros hoy tenemos una Argentina integrada. Quiero ver si se lo puedo sintetizar: sustentabilidad interna con integración externa, pero comprensión de los organismos internacionales, que no son ningunos santos. No digo que son más buenos o más malos, pero ellos defendieron las políticas y las recetas del '90. A mí me da vergüenza. Voy al exterior y veo que Venezuela tiene su empresa estatal, Brasil tiene su empresa estatal, México su empresa estatal de petróleo. Los argentinos somos los únicos que hemos prácticamente regalado nuestro petróleo, entonces este tipo de cosas ha hecho un daño tremendo, hay que verlo en perspectiva histórica el problema.
P.: Revisión temprana. Viene creo una misión el 15 de febrero. La experiencia que uno tiene de estos términos es que el 9 de marzo cuando está el vencimiento hay poco tiempo. Si no se aprueban las metas el 9 de marzo, ¿la Argentina pagaría con reservas esos 3.000 millones de dólares?
N.K.: No. Si no hay una aprobación, por supuesto que no, son 3.000 millones de dólares. Mucha plata.
P.: ¿No habría pago entonces en ese caso?
N.K.: Salvo que tengamos la certeza de que van a aprobar el acuerdo, no hay pago.



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