Kirchner y Duhalde ayer en Corrientes
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Néstor Kirchner visitó ayer
Corrientes, donde le
regalaron un dorado
pescado en el Paraná. El
Presidente lo miró como si
hubiera sido capturado por
Eduardo Duhalde, un
pescador habitual.
El gobernador Ricardo Colombí se verticalizó con la Casa Rosada y su primo es, por lo tanto, un candidato K. Duhalde, en cambio, redescubrió las virtudes de Romero Feris, a quien se alió para la decisiva intendencia de Corrientes, donde «Tato» compite con su esposa Nora Nazar. ¿Pacto de desestabilización, como creía Cristina Kirchner? Apenas cambios de roles y contratos, como se vienen verificando en la política correntina desde hace más de un siglo.
El candidato a gobernador de la alianza entre Duhalde y Romero Feris es el intendente de Curuzú-Cuatiá, el peronista Carlos Rubín, quien lleva a la liberal Estela Robaina. Siguen sorprendiendo los cambios: los liberales estuvieron, aunque sea momentáneamente, aliados a los Kirchner. ¿O Cristina no le mandó el avión de la gobernación de Santa Cruz al senador liberal Lázaro Chiappe para votar en contra la Ley de Emergencia Económica que pretendía aprobar Duhalde cuando era presidente?
Las elecciones correntinas se resolverán según un sistema de doble vuelta. La aspiración principal de Duhalde es que Colombí-Pruyas no consigan 50% de los votos el domingo próximo. De ese modo, debería resolverse la discusión en un segundo turno que se realizaría el 23 de octubre, con las elecciones para legisladores nacionales y provinciales. En esa vuelta, el caudillo de Lomas supone que su candidato Rubín expresará a toda la oposición a Colombí. Es decir, sumará también los votos que consiga en la primera Gustavo Canteros, el candidato de «Proyecto Corrientes» que está terciando en la polémica.
• Experiencia
Como se ve, Duhalde se ha vuelto un experto en ballottage. No sólo consiguió con ese dispositivo imponer a Kirchner en el gobierno. Ahora cree que con la misma herramienta lo hará fracasar en una provincia,pocos días antes de las elecciones nacionales. ¿También con la doble vuelta lo desplazará del poder en 2007? El cree que sí.
Kirchner está convencido, en cambio, de poder conquistar en Corrientes 50% de los votos. «Vamos a probar la aplanadora», comentó ayer uno de sus compañeros de viaje. Se refería a la oleada de votos en su favor que, suponen, se moverá en su beneficio el próximo 23.
Duhalde consiguió pescar un par de piezas, en un paraje que pasará a la historia por las polémicas presidenciales. También allí, en Paso de la Patria, se reconcilió momentáneamente con Carlos Menem en 1996. Los llevó a pescar, en la lancha de su sindicato, Carlos West Ocampo, quien también los alojó en el hotel que Sanidad tiene en la zona. West es el único que no cambió de posición desde entonces: sigue siendo duhaldista, más allá de los esfuerzos que hace Ginés González García para adscribirlo a su nueva fe K.
Kirchner no pescó. Apenas le acercaron un dorado, que tuvo entre sus manos con cierta aprensión, como si lo hubiera pescado su enemigo. Alguien cumplió la función mesopotámica que, en tiempos del menemismo, le correspondió a Rubén «Buscapié» Cardozo, quien esperó a Menem durante horas, al borde de la insolación, en el Paraná, con un pescado engarzado en su anzuelo, convenientemente escondido debajo del agua, para que «el jefe» simulara que lo había capturado él sin perder demasiado tiempo en la campaña. Cambian los personajes. Se repite el truco.




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