Kirchnerismo avanzó en acercar posiciones para legislar la protesta social
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El proyecto hace una diferencia entre "la protesta pacífica" y la "no pacífica".
Establece, en tanto, que el "uso de la fuerza será limitado a su mínima expresión" y que "queda reservado para restituir derechos y para la protección de personas o grupos vulnerables, así como la integridad física del personal de las fuerzas de seguridad".
En ese sentido, también se prohíbe "la portación de armas de fuego por parte de miembros de las fuerzas".
El predictamen incluyó, por otra parte, las amnistías para "los delitos cometidos en el marco de protestas".
El diputado del PRO, Pablo Tonelli, rechazó las amnistías y volvió a expresarse a favor de "armonizar el derecho de protestar con el de circular libremente".
A su vez, la referente de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, pidió "crear un gran cuerpo de mediadores que vaya previendo los conflictos", con el objetivo de minimizar las protestas.
La legisladora cuestionó la propuesta oficial y dijo que "con esta ley puede haber abusos de violencia de un lado y del otro".
El radical Ricardo Alfonsín preguntó si la norma abarcaba "el derecho a huelga" y el diputado Carlos Kunkel aclaró: "Esto rige para la vía pública, el derecho a huelga no está alcanzado".
Por su parte, Del Caño criticó que el texto no especifica "quién determina si la protesta es pacífica o no" y recordó que días atrás el secretario de Seguridad, Sergio "Berni, dijo que la protesta de (los trabajadores de la autopartista) Lear era sangrienta".
La acotación del legislador de la Izquierda desató el rápido cruce de Conti.
"Le pido que no me pudra el debate. Nosotros respetamos su manera anárquica de ver la realidad. No nombre a Berni ni a ningún funcionario de mi Gobierno. No nos vuelva locos", le gritó la titular de Asuntos Constitucionales.
Y Del Caño respondió: "Hay protestas y hay represión, si no hablamos de lo que pasa en la Argentina sobre qué vamos a legislar".
Por el oficialismo, el diputado Leonardo Grosso también cuestionó algunos puntos del proyecto y expresó su "preocupación" por que la protesta pacífica "quede sujeta a la
interpretación de un juez".
El legislador kirchnerista sostuvo que no estaba "de acuerdo con que haya una obligación de dejar un carril libre".
Tras las exposiciones, Conti señaló: "El debate que puede surgir es más profundo, así que no se casen con este proyecto".
La idea del FpV es intentar un dictamen de consenso entre todos los bloques, una tarea difícil, teniendo en cuenta las grandes diferencias que existen entre los proyectos que habían presentado los distintos sectores.
Según dejaron trascender en el oficialismo, si no se consigue un texto común, no se impulsaría la norma en el Congreso.


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