14 de marzo 2008 - 00:00

Kunkel logró imponer la censura

El diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel ganó finalmente ayer la pulseada que se había desatado entre la troupe hiperoficialista dentro del Consejo de la Magistratura, conformada además por la diputada Diana Conti, los senadores Marcelo Fuentes y Nicolás Fernández, y la representante del Poder Ejecutivo, Marcela Losardo.

Hernán Ordiales, apadrinado del polémico Kunkel para sustituir al saliente Pablo Hirschmann de la secretaría general del cuerpo, fue designado ayer en esa función durante el segundo plenario del año.

El miércoles pasado, Hirschmannharto seguramente de los continuos embates kirchneristas para desplazarlo del puesto, había presentado su renuncia luego del cuasi autoritario episodio vivido en el encuentro de consejeros anterior.

En esa ocasión, la manada kirchnerista, liderada por Kunkel, le había reprochado al ahora ex secretario haber propiciado información a un periodista sobre, entre otras cosas, los salarios que cobran los integrantes de ese organismo.

«¿Se reunió con ese periodista en su despacho?», fue la pregunta desafiante aquella vez de Kunkel a Hirschmann.

El ex secretario se escudó en un artículo constitucional que protege y salvaguarda el derecho a la fuente periodística, por lo que finalmente no contestó.

Inmediatamente, los consejeros por unanimidad decidieron seguir con la orden del plenario de ese día sin la presencia del funcionario en la sala. Se anunciaba de esa forma el principio del fin para Hirschmann en su puesto, al que había llegado hace seis años.

Los permanentes sumarios que desde el oficialismo se le venían haciendo al ex secretario también tenían como objetivo, además de removerlo, ubicar en ese cargo a un hombre propio.

Mientras Conti proponía a Alberto Cholakian, desde el Consejo estaban atentos a un posible llamado de la Casa Rosada, que postularía, a través del senador Fernández, al asesor Oscar Martínez.

De todas formas, y a pesar de los esfuerzos de uno y otro, el ganador de la disputa terminó siendo el cuasi vocero presidencial, quien logró a forma de constante confrontación, la designación definitiva de Ordiales en el cargo.

El flamante funcionario se había desempeñado como secretario letrado en el Consejo desde 1998.

El manejo prepotente del kirchnerismo dentro de ese organismo, desatado hace dos semanas con el episodio entre Hirschmann y Kunkel, se complementó ayer también con la poca comunicación existente entre los miembros del cuerpo que reprochó el juez Luis Bunge Campos.

«Hace falta un diálogo más fluido entre nosotros», deslizó Bunge Campos cuando recién en el mismo plenario, tanto los tres jueces consejeros, incluidos Luis Gálvez y Luis María Cabral, como los representantes de la abogacía, Santiago Montaña y Pablo Mosca, se desayunaron con la noticia de la renuncia de Hirschmann.

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