En ese sentido, era esperada desde hace tiempo una alianza con el radicalismo mendocino, aunque ésta no se daría en forma orgánica, sino con una declaración de libertad de acción a los afiliados por parte del radicalismo provincial.
Para llegar a esta situación colaboraron varios elementos. El propio gobernador mendocino pareció hace meses al borde de un acuerdo con Recrear. Luego la situación se enfrío en las apariencias, pero los contactos continuaron.