"La gente ya tiene una opinión formada sobre lo que hemos hecho"

Política

Entrevista Buenos Aires Herald


Periodista: Se ha visto en la campaña una presencia muy importante de militantes del PRO en todos los barrios. ¿Además de militancia, se utilizan recursos del Estado para esos puestos, como han denunciado opositores?

Horacio Rodríguez Larreta: Primero, la gran mayoría de lo que ves en la calle ocurre los sábados mañana, un momento en el que la gente no trabaja. Segundo, no hay ningún tipo de autorización del Estado para la campaña, y es lo mismo que has visto en la ciudad de Buenos Aires, en toda la campaña, todo el tiempo. Ves lo mismo de (el candidato de ECO Martín) Lousteau, (el kirchnerista Mariano) Recalde. Es tradición de cómo se hace campaña en la Ciudad.

P.: ¿Qué papel va a tener Gabriela Michetti en el PRO si pierde? ¿Descartaría que acepte la vicepresidencia?

H.R.L.: Yo creo que ya tomó una decisión de dónde quiere participar, pero imagino que seguirá ayudando a Mauricio en el armado nacional. Ella ha participado bastante, tiene su rol en el Senado. No sé, es más una pregunta para ella que para mí. No tengo dudas de que va a seguir participando en un rol importante.

P.: Hay cuestiones referidas a los servicios públicos; por ejemplo, las grúas que pagan poco y levantan muchos autos en una concesión que tiene veinte años. La recolección de la basura es cara en comparación con Rosario o Córdoba y está en manos de empresas contratistas...

H.R.L.: Eso lo dice un opositor (el exlegislador Martín Hourest). No hay ningún sustento a ese número. No hay nada que demuestre que la basura de Buenos Aires es más cara.

P.: De todas formas, en los grandes presupuestos, como grúas, basura, subtes, han mantenido estos ocho años un esquema con contratistas del Estado y servicios cuestionables, en lo que es el estándar argentino.

H.R.L.: El subte lo manejamos hace dos, no hace ocho.

P.: Porque evadieron manejarlo otros dos porque no resistieron el traspaso.

H.R.L.: No. Porque queríamos que se cumpla la Constitución, que dice que toda función que se traspasa a los gobiernos subnacionales tiene que venir con el presupuesto correspondiente. Pero llego un momento en el que la crisis del subte llegó a un punto tal, con días de paro..., que lo tomamos y, por supuesto, tenemos todos los reclamos hechos desde ese mismo día para que nos paguen lo que corresponde. No resignamos la demanda. Y aún así, hoy estamos comprando vagones para que funcione mejor. Obviamente, los vagones no te los llevas de una concesionaria, tenés que mandarlos a construir, lo cual lleva mucho tiempo. Las estaciones están más limpias, mejor señalizadas. En el caso de la basura, respecto de los contratistas, hubo una licitación internacional, donde se podía presentar el que quería. Estamos cambiando el sistema de recolección de la ciudad, después de cuarenta años.

P.: ¿Le parece que está limpia la ciudad de Buenos Aires?

H.R.L.: Me parece que estamos en el medio de cambio del sistema. Hace cuarenta años que en la Ciudad se dejaba una bolsa de basura en la calle sin reciclar ni separar, y yo creo que eso, para el cuidado del ambiente, es insostenible. Avanzamos a un cambio que hoy está a mitad de camino.

P.: ¿Qué puntaje le pondría al servicio del subte?

H.R.L.: Puntaje es difícil. Con el subte, me comprometo a que tenga una frecuencia menor a tres minutos, que es el estándar internacional. Y todos los vagones nuevos necesarios para cumplir con ese objetivo van a tener aire acondicionado.

P.: ¿Puedo recordarle la promesa de Mauricio Macri en 2007 de once kilómetros adicionales de subte por año con recursos propios?

H.R.L.: Mauricio dijo que íbamos a hacer eso, asumiendo algo natural que es acceder al crédito, pero el gobierno nacional no nos lo permitió. Y hoy, cuando podés acceder al crédito, está carísimo por un problema del riesgo país. Hoy estamos comprando los vagones necesarios para cumplir con esta idea. Hoy que tenemos 1,2 millón de personas que viajan en el subte. La gente en horario pico viaja mal, apretada. Y yo me comprometo a una frecuencia menor a tres minutos. Hoy tenés una frecuencia de 4,5 minutos, pero además una altísima variabilidad; a veces llega en tres y otras en ocho. Yo estoy convencido de que se puede llegar a menos de tres minutos.

P.: ¿Prevé extender el horario del subte hasta las dos de la mañana o las 24 horas, como ocurre en muchas capitales, como Madrid o Nueva York?

H.R.L.: ¿Cuánto cuesta el boleto en esos lugares? Hoy la prioridad es mejorar la frecuencia. Todo el foco y toda la inversión apuntan a eso. Comprar vagones, adaptar las líneas para meterles aire acondicionado. Todo el corte que hicimos en la línea B es para poner aire acondicionado.

P.: ¿Va a funcionar el aire en esos vagones usados de Madrid?

H.R.L.: Si, por supuesto. ¿Vos qué preferís tres vagones usados o uno nuevo? Son vagones que tienen en promedio entre 15 y 20 años, que funcionan perfecto. Los que no somos técnicos, ni nos daremos cuenta si son usados o nuevos. Mandar a hacer un subte tarda dos años; los otros los tenés en seis meses. Después iremos renovando, pero la necesidad es desesperante de mejorar la frecuencia. El presupuesto es uno, con la misma plata, podés comprar treinta vagones usados o diez nuevos. Es la mayor compra de vagones de la historia de la ciudad de Buenos Aires, y cerca de dos tercios son nuevos.

P.: ¿Le preocupa que el pacto con Elisa Carrió pueda causar algún daño al PRO como ya sucedió a otros de sus aliados?

H.R.L.: No creo que genere un problema. Además, por la modalidad del acercamiento con ella, estamos yendo a unas primarias, no nos estamos mezclando. Cada uno preserva su identidad, su mensaje, sus listas. En ese sentido, creo que las PASO son un mecanismo inteligente para poder confluir sin aliarte.

P.: Carrió había tenido críticas muy descalificatorias hacia Mauricio Macri...

H.R.L.: Sí. Había sido muy crítica. Sí, a veces cuando habla, Carrió es locuaz, pero creo que las circunstancias en el país hacen que haya que superar viejas diferencias. Hace ya varios años que no se le escuchan críticas duras.

P.: Tanto Michetti como usted coinciden en que la figura de Macri está por encima de esta interna. Sin embargo, el primero en intervenir en esta interna fue Macri. ¿No es contradictorio?

H.R.L.: Yo no tengo dudas de que el PRO sale fortalecido de esto, pero también me parece natural que cada uno exprese su opinión. En esto de ser trasparentes, es natural. Obviamente, que algunas opiniones pesan más que otras. Además, él dio una opinión lanzada a la interna, igual a la que había dado antes. En ese sentido, ha sido coherente.

P.: Algo que se le critica mucho al kirchnerismo es el uso partidista de los medios públicos y el sesgo de la publicidad oficial. Ahora, cuando uno analiza la Radio de la Ciudad y el presupuesto de la publicidad oficial, también se observa la misma modalidad.

H.R.L.: Perdoname, pero no siento que en la radio de la Ciudad se haga partidismo. Podemos tener una opinión diferente. Y lo digo no siendo oyente casi de ninguna radio porque, en el día a día, no tengo ni tiempo de escuchar. Pero nunca había escuchado la crítica de que la radio de la Ciudad era sesgada. Tampoco percibí o escuché grandes cuestionamientos respecto de la pauta. No siento que se nos cuestione por el uso de la pauta oficial.

P.: Si se analizan los presupuestos, se percibe en Nación, Córdoba, ciudad de Buenos Aires, provincia de Buenos Aires y, un poco menos en Santa Fe, un gasto alto y sesgado.

H.R.L.: En nuestro caso, sigue siendo el mismo porcentaje del presupuesto de siempre: alrededor del 1% del presupuesto. No alteramos el porcentaje. Y en términos del destino, yo no había escuchado un marcado sesgo.

P.: ¿Percibe alguna diferencia si debe enfrentar a Lousteau o a Recalde?

H.R.L.: Cuando uno es candidato desde la gestión, uno compite contra sí mismo. La gente ya tiene una opinión formada sobre lo que hemos hecho; buena, regular. Recalde en todo caso le tendrá que decir a la gente qué va a hacer acá. Más en mi caso, que he tenido una alta exposición, una alta responsabilidad de gestión en la Ciudad, los que están de acuerdo apoyarán, y los que no están de acuerdo.... Nosotros hicimos todo esto, y a partir de eso, me creerás que voy a hacer esto otro.

P.: ¿El caso de Lousteau que, entiendo, estuvo en tratativas de ingresar al PRO, le genera alguna inquietud?

H.R.L.: Yo creo que el problema lo tiene él, ante una gestión que tiene hoy una alta imagen positiva en cualquier muestra. Tendrá que explicar por qué la gente va a querer cambiar eso. Me parece que el problema es de ellos.

P.: Mencionó la meta de mejorar la frecuencia de los subtes. ¿Otros dos objetivos centrales de su gestión?

H.R.L.: La Policía Metropolitana en todos los barrios, a partir de la unificación de todas las fuerzas que están en la Ciudad. Y un tercer objetivo: igualdad en la calidad de la educación en el norte y en el sur de la Ciudad. Este objetivo es más estructural con lo cual es más difícil ponerle un tiempo, pero yo creo que es factible y alcanzable. Lograr una reducción drástica de la deserción en la escuela secundaria. Hoy tenemos un 9% de deserción, voy a tratar de llevarla lo más cercana a 0%. Sí. Hay diferencias norte-sur. Otro objetivo sería mejorar e igualar la calidad de los servicios públicos norte-sur. En temas de salud, estamos construyendo un hospital en esa zona.

P.: Les marcan que, según el porcentaje del PBI, el presupuesto de educación bajó.

H.R.L.: En términos reales, comparado con la inflación, el gasto en educación debe haber crecido entre un 15 y el 25%.

P.: Pero en términos reales, el PBI de la ciudad creció mucho más...

H.R.L.: No te puedo contestar en términos del PBI, porque nosotros no lo medimos. Una cosa es el PBI nacional. En la Cuidad es un tema interjuridiccional infinito, de cruces. Yo sí sé que en términos reales, la plata aumentó, en promedio, alredor del 20%; en términos del presupuesto, no es una cuenta válida porque el porcentaje aumentó la base. Hoy tenemos policía, subte, que antes no teníamos. Tenemos otros gastos que antes no teníamos.

P.: Los índices oficiales de mortalidad infantil de la Ciudad muestran que se mantuvieron, con una leve baja en 2014. Con ese número, de acuerdo a los objetivo del Milenio de Naciones Unidas, la ciudad más rica del país no logró reducirlo. ¿Qué pasó?

H.R.L.: No sabía que existía este tema de los objetivos del milenio. Bajó un poquito. Hay que seguir trabajando. Es difícil estudiar las causas de cada caso. En el total, son pocos casos, con lo cual, cualquier alteración mueve mucho el índice. Hay que seguir trabajando. En los temas sociales influye la situación económica macro. Hay cosas que tendremos que mejorar de la Ciudad. Bajó un poquito. En los últimos años, bajó significativamente, de 8.9, 8.2, 7.7.

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