La UCR intenta una estrategia
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A la noche todos partirán hacia territorio alfonsinista para cerrar las deliberaciones. Será durante una cena en el restorán Lalín, donde las autoridades presentarán el Instituto de Formación y Pensamiento Político Moisés Lebenshon, con discursos del presidente del partido, Angel Rozas, y del titular de la Convención Nacional, Adolfo Stubrin.
Aunque para ese momentoserá difícil que la UCR ya haya conseguido saldar el debate sobre el contenido de esas tres ideas fuerza.
El alfonsinismo y « progresistas» partidarios insistirán con que la UCR debe adoptar definitivamente un rol de centroizquierda y advierten que la actual conducción «lleva el partido hacia la derecha». La semana pasada, Raúl Alfonsín -que sigue en camino a asumir la conducción partidaria ante «el pedido de los correligionarios»- instó a «no sumarse a las críticas que le formula la derecha al gobierno nacional» y reiteró que la UCR «es de izquierda, aunque sin pretender hacer una revolución».
Ese grupo, de todas formas, deberá renovar poder después de la derrota en la puja por la conducción de la Convención Nacional, que ganaron Adolfo Stubrin y los sectores que se encolumnan con Rozas. También fueron desplazados de la dirección del Comité Capital, cuando un plenario de delegados colocó en la presidencia a Pedro Querido y destituyó al alfonsinista Jorge Casabé.
En el bando contrario, el rozismo cree que Alfonsín es un dirigente del pasado y encara sus acuerdos con los gobernadores de las provincias administradas por el radicalismo, los intendentes bonaerenses nucleados en el grupo Olavarría y lo que los «progresistas» consideran la «derecha» radical.



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