Tras el escándalo por los contratos con la Ciudad de Buenos Aires, el periodista y candidato a diputado por Cambiemos, Fernando Niembro, realizó un raid mediático en donde buscó transparentar su situación pero sólo logró mostrar contradicciones.
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En declaraciones radiales una y otra vez, se contradecía, enojaba o evadía respuestas sobre la creación de La Usina, cómo llegaron a tener como nico cliente del gobierno porteño, cómo ganaban "licitaciones" mediante ofertas de descuentos, la venta por $ 20.000, las funciones y sobre su ahora exsocio Atilio Meza que además se compartir una relación comercial, figuraba en su misma lista de candidatos por Cambiemos en Buenos Aires como diputado suplente.
En una oportunidad el comentarista no logró precisar cuándo se creó la productora La Usina. En principio dijo que fue al inicio 2010 y que pasaron 2 años hasta tener el primer cliente que es el GCBA. Luego de una repregunta sobre que según la inscripción la empresa nace en 2012, ahí se corrige y confirma esa fecha. Es decir no pasaron dos años desde el inicio de actividades y el primer contacto con el gobierno porteño. "Perdone la imprecisión pero yo no era... no era yo el que llevaba en ese momento la administración de la empresa así que puede ser que haya ahí cometido una falta", intentó excusarse.
El periodista deportivo evita responder por qué el gobierno porteño fue su único cliente aunque según el candidato sus operaciones no están bañadas de ilegalidad. Ante la consulta directa sobre si no le parece raro esta situación, responde "¿sabes que no es ético? No es ético que los pibes se mueran de hambre, que a los chicos los acribillen a balazos en la provincia de Buenos Aires". No hay repuesta a la pregunta.
Sobre las contrataciones directas, Niembro dice que la modalidad debería contársela el GCBA, que ellos deberían explicar cómo es. En suma, se despega. Ante la pregunta lógica sobre si conocía a cuáles eran sus competidores en las licitaciones: "No recuerdo, no recuerdo. Tendría que usted consultar a la Ciudad de Buenos Aires", lanza. Pero como bien aclara el entrevistador al ingresar a ese sistema de licitaciones, las empresas que se presentan saben a quién se enfrentan.
"Nosotros nos presentamos a concursos de precio y ganábamos porque ofrecíamos el mejor descuento. Muchos de ustedes saben cómo es la relación que tienen muchos periodistas con muchos organismos de la Ciudad o del Estado Nacional. Muchos...", dijo en comunicación telefónica.
Niembro explica que "son pequeñeces" al referirse sobre el sistema de contratación y reiteró que lo único poco ético es el hambre. En todo momento se se escuda en el "negocio privado" y minimiza el tema o se enoja. "Las gané para el programa de radio que yo tenía y para torneos que iban a Fox Sport, siempre nosotros porque nosotros teníamos el mejor descuento. Mientras yo estuve en la empresa. Entonces, todo es claro. Todo es legal, todo es legitimo", explicó.
"Esto está en el orden de una campaña sucia en el que me han buscado a mí", se defiende y responsabiliza al gobierno de Daniel Scioli.
Ante la consulta sobre que su socio Meza también es candidato a diputado bonaerense por Cambiemos en el categoría suplente en la misma boleta, sólo atinó a decir: "Bueno, yo la verdad, sobre la vida de Meza y su actividad política y/o su actividad personal ya no tengo nada que ver. Es mi ex socio".
También duda sobre la fecha de venta de La Usina dice un año o un año y medio. En algún medio precisó que desde marzo de 2014 pero la tranferencia de venta por sólo $ 20.000 (de una empresa que facturó $ 21 millones) se firmó en mayo del año pasado. Sobre el precio irrisorio de venta explicó: "Lo va a determinar el juez si hay algo raro, yo decidí ceder... no quería saber más nada, la verdad que no quería saber más nada con la empresa. Yo cedí a mi ex socio la parte que correspondía y voy a responder ante el juez Ponce sin ninguna duda todo este tipo de cuestiones, de lo que para mí son pequeñeces".
Sobre Niembro pesa una acusación por haberse beneficiado con contratos con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires para hacer encuestas, adjudicados de forma directa y por un monto total de 21 millones de pesos.