Sobre estos temas hay que partir de dos puntos que convergen pero que el columnista de «Clarín» ni se acerca -o no puede acercarse-. El «proyecto» del matrimonio Kirchner es hegemónico: el poder mientras vivan. No lo encaran con adecuada habilidad política -no la tienen, ni su entorno- y saben bien que a) no tienen carisma personal, ninguno de los dos, para movilizar masas y b) que lo sustituyeron por un excepcional momento externo favorable a la Argentina -fundamentalmente China y la soja- que les dio dinero suficiente como para compensar con subsidios y aportes directos de plata la compensación que el carisma no les brindan. Saben, también, que con tremendo aporte económico apenas si llegaron en la última elección al reducido 40% de los votos para continuar en el poder (pensemos que Juan Perón en 1973 logró 62%, sin repartir dinero). En consecuencia todos sus planes políticos para el fin de perpetuarse en el poder deben contemplar esas dos realidades. Buscar otro «candidato» para 2007 no es más que aprovechar el seguro fluir de dinero externo -Van der Kooy lo pronostica para Latinoamérica durante dos o tres años más- para ganar la próxima presidencial aunque se repita el escaso 40% y buscar en 2011 una reelección por otros 4 años quizá creando la imagen «del ausente añorado», que podría ser el propio Néstor Kirchner.
Un gobernador muy importante -que ambiciona ser el segundo de la próxima fórmula presidencial kirchnerista en 2007 donde es seguro no estará Daniel Scioli- contó este pensamiento que le transmitió Kirchner: «Si quien asuma en 2007 asegura la continuidad de lo nuestro puedo prescindir de mi candidatura. Si hay amenaza a eso me presentaré a la reelección». Esto se ubica en las declaraciones a
Los
Además debe tenerse en cuenta cómo se está moviendo la oposición con más inteligencia que el gobierno. Que Elisa Carrió se acerque a Mauricio Macri es operación de alto vuelo político. No porque vayan a compartir ideas sino que Carrió sabe que si Macri va como candidato a la elección presidencial a ella le queda totalmente despejado el camino para ganar la Jefatura de Gobierno de la Capital Federal, no sólo porque fue segunda en votos de Macri sino porque sabe que ni antes ni ahora el kirchnerismo logrará armar un candidato con chance en un distrito cada vez más antigobierno en la medida en que tal masa de votantes lo ve al oficialismo con carácter día a día menos democrático, prueba palpable última es que pretenda dominar la designación de jueces. Kirchner, con su poco apego a la democracia es posible que jamás logre ganar la Ciudad de Buenos Aires, uno de los 3 distritos con votos más importantes del país.
Dejá tu comentario