12 de agosto 2026 - 09:55

Las encuestas muestran el desgaste de Javier Milei, pero el oficialismo resiste como primera minoría

Los relevamientos correspondientes a julio muestran un fuerte deterioro en la aprobación del Gobierno y un creciente malestar con la situación económica. Sin embargo, La Libertad Avanza conserva un núcleo electoral competitivo ante una oposición fragmentada y sin un liderazgo capaz de concentrar el descontento.

Las encuentas evidencian un fesgaste respecto a la gestión de Javier Milei. 

Las encuentas evidencian un fesgaste respecto a la gestión de Javier Milei. 

Mariano Fuchila

El gobierno de Javier Milei atraviesa la mitad de su tercer año de gestión con un escenario cruzado por marcadas contradicciones. Según las últimas encuestas, se observa un fuerte deterioro en las variables de aprobación y legitimidad, un profundo pesimismo económico en las bases y, al mismo tiempo, un oficialismo que conserva un núcleo duro competitivo sustentado en la fragmentación de sus opositores.

Los relevamientos nacionales de julio de las consultoras QSocial, Giacobbe & Asociados, Zuban Córdoba & Asociados y el Monitor del Observatorio de Psicología Social Aplicada de la UBA permiten una aproximación al humor social.

En ese marco, el informe de QSocial desmitifica la existencia de un voto puramente identitario, ideológico e inmune a los resultados materiales. En este estudio, la aprobación de Milei se estabiliza en un 34%, traccionada por una tolerancia social al ajuste que se ubica en el 33% y un piso de intención de voto del 31%. La regla se ha vuelto matemática en el tablero local, ya que por cada punto porcentual que desciende la paciencia social con el rumbo económico, el voto potencial a La Libertad Avanza retrocede aproximadamente cero coma nueve puntos.

La paradoja de Milei: crece el malestar con el Gobierno, pero no aparece una alternativa electoral.

La paradoja de Milei: crece el malestar con el Gobierno, pero no aparece una alternativa electoral.

Javier Milei enfrenta un fuerte desgaste, pero mantiene la ventaja electoral por la fragmentación opositora

Esta estrecha dependencia respecto de la percepción material explica los niveles de alarma que encienden las demás consultoras al evaluar la economía personal. Para Giacobbe & Asociados, el 58% de la población afirma de manera tajante que la economía general está empeorando. En sintonía, el Monitor de la UBA localiza el juicio negativo de la situación económica nacional en un 59%, mientras que Zuban Córdoba registra que un 53,9% de los ciudadanos declaran estar directamente peor en términos personales desde la asunción presidencial.

Sobre este punto, el análisis de Zuban Córdoba advierte una desconexión estructural, señalando que la recuperación económica no se implanta en la mente como un spot publicitario, sino que se siente o no se siente. Los datos de Giacobbe ratifican esta brecha, mostrando que apenas una cuarta parte de los consultados manifiesta que la economía mejora y lo está percibiendo efectivamente en su vida cotidiana. Los datos del mes de julio exponen así una aparente y notable paradoja, donde el Gobierno enfrenta un clima social adverso pero conserva la condición de primera minoría electoral. El Monitor de la UBA explicita que casi seis de cada diez argentinos desaprueban la gestión y una proporción idéntica prefiere un cambio de signo político en las próximas elecciones presidenciales.

En el informe de Zuban Córdoba, el rechazo a la gestión nacional alcanza su punto más agudo con una desaprobación mayoritaria, acompañada por una ciudadanía que considera que el país marcha en el rumbo incorrecto. Sin embargo, al trasladar el escenario a las urnas, La Libertad Avanza resiste en la cima debido a la profunda fragmentación de la oferta opositora y a la ausencia de una alternativa articulada que logre concentrar el desencanto ciudadano. Si las elecciones presidenciales fueran hoy, el Monitor de la UBA ubica al oficialismo al frente en la intención de voto por espacio, mientras que el estudio de Zuban Córdoba los posiciona con una base sólida, apenas disputada por el peronismo unificado. Al reducir la oferta electoral a escenarios polarizados directos, la paridad reemerge de forma nítida, registrándose un estricto empate técnico en un balotaje hipotético entre Javier Milei y Axel Kicillof.

Las cuatro claves del humor social: desgaste de Milei, pesimismo económico y una oposición fragmentada.

Las cuatro claves del humor social: desgaste de Milei, pesimismo económico y una oposición fragmentada.

Los estudios de Giacobbe muestran que las principales figuras políticas siguen acumulando más rechazo que adhesiones. Mauricio Macri y Cristina Kirchner mantienen niveles elevados de imagen negativa, en un escenario marcado por una fuerte crisis de representación. A esto se suma que una parte importante de la sociedad conserva un fuerte rechazo al kirchnerismo, un factor que todavía ayuda a sostener la competitividad electoral del oficialismo.

Qué dicen las encuestas sobre Javier Milei: desgaste económico, desafiliación política y una oposición fragmentada

El principal fenómeno no es el traslado masivo de votantes libertarios hacia la oposición, sino el creciente desencanto con la política. Una parte de quienes acompañaron al Gobierno perdió entusiasmo o dejó de identificarse con su gestión por los resultados económicos, pero todavía no encontró otra fuerza política con la cual identificarse.

Esa sensación también aparece cuando se consulta a los encuestados qué emociones les genera el futuro del país. La esperanza sigue presente, especialmente entre los votantes más cercanos al Gobierno, pero convive con sentimientos como incertidumbre, tristeza, preocupación y bronca.

El estudio de Zuban Córdoba, por su parte, pone el foco en otro fenómeno que ganó espacio en los últimos años, la llamada manósfera. Se trata de comunidades que funcionan principalmente en redes sociales y que difunden discursos vinculados con el individualismo, la competencia económica, la defensa de una masculinidad tradicional y fuertes críticas al feminismo. Según la encuesta, este fenómeno dejó de ser completamente marginal. Una de cada cuatro personas consultadas utiliza diariamente estas plataformas para informarse o consumir contenidos relacionados con cuestiones de género.

El dato también plantea interrogantes sobre el impacto de la violencia en las redes. Uno de cada cinco encuestados justifica, en algún grado, el acoso online contra mujeres que expresan críticas hacia determinados sectores políticos o ideológicos.

Sin embargo, el estudio también muestra que existen límites claros para las posiciones más extremas. Más del 90% de los consultados considera que el voto femenino es un derecho adquirido que no está en discusión. El problema, según los especialistas, aparece en la progresiva aceptación de determinadas formas de violencia digital como mecanismo de presión contra quienes piensan diferente.

De cara a las elecciones, los estudios coinciden en mostrar un escenario en el que será cada vez más difícil conquistar grandes sectores del electorado a partir de las estrategias tradicionales. Con una sociedad atravesada por rechazos cruzados y un creciente desencanto, los partidos deberán concentrarse en conservar a sus propios votantes y evitar que se desplacen hacia otras opciones o directamente se alejen de las urnas.

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