Lavagna rechazó que le discutan ahora el vice

Política

La relación entre Roberto Lavagna y la cúpula de la UCR parece estar estancada en un punto muerto. El ex ministro rechazó tajantemente el método propuesto por el radicalismo para elegir a su compañero de fórmula. «Esto trae más internismo, no sirve», fue el despectivo comentario del economista tras leer el punto cinco de un borrador que Gerardo Morales y Adolfo Stubrin le enviaron a su búnker porteño de la calle Cerrito y Córdoba.

Ese apartado establecía que para la selección del candidato a vicepresidente deberá haber un acuerdo entre Lavagna, la mesa chica del comité nacional y la de la convención nacional, lideradas por Morales y Stubrin, respectivamente. El ardid propuesto por los radicales para asegurarseque Ernesto Sanz sea el compañero de fórmula del ex ministro consiste en eludir una resolución orgánica de las máximas estructuras partidarias. Es decir, ese tema no sería debatido en la convención del 23 y 24 de marzo -donde la conducción oficialde la UCR ya tiene dificultades para imponer el proyecto lavagnista ante el sector que lidera Margarita Stolbizer y que reclama una fórmula propiasino resuelto de facto por los dirigentes afines a la candidatura del fundador de Ecolatina.

  • Pretendientes

    Pero Lavagna rechazó esa propuesta y reclamó que sea una decisión orgánica del centenario partido la que designe a su compañero de fórmula. Quiere que su postulación sea impoluta y que los sectores rebeldes de la UCR que responden a Stolbizer no puedan impugnar en sede judicial una eventual candidatura de Sanz a vicepresidente. Es que no sólo Stolbizer, quien aspira a candidatearse a la gobernación bonaerense, tiene intereses creados en las decisiones futuras del radicalismo. Desde el alfonsinismo, Federico Storani también pretende secundar a Lavagna en la boleta presidencial. Raúl Alfonsín se despegó recientemente del proyecto del ex ministro al advertir que las bases radicales no apoyan su candidatura y que sería complicado consagrar su postulación en la próxima convención.

    Ayer, en el Salón de los Pasos Perdidos del Congreso nacional, los estrategas radicales nadaban en un caldo de especulaciones. Hasta se animaban a pronosticar un desmantelamiento de la candidatura de Lavagna si finalmente Néstor Kirchner no adopta al gobernador de la UCR, Julio Cobos, como su compañero de fórmula. «En ese caso, el partido se rearmaría tras el liderazgo de los gobernadores y presentaríamos fórmula propia», calculaban varios asesores de diputados radicales.

    Temían también que un inminente desembarco de Mauricio Macri como candidato a jefe de Gobierno porteño y de Juan Carlos Blumberg como referente provincial ahuyentara definitivamente al sector del partido que responde a Alfonsín. Es que el lavagnismo puso bajo análisis la posibilidad de anular cualquier propuesta de candidatura para la Ciudad de Buenos Aires, tras el anuncio del jefe del PRO de competir por la jefatura de Gobierno porteña.

    «La idea de tener una propuesta propia para la Ciudad va perdiendo posibilidad», dijo el lavagnista Alejandro Rodríguez, después de aceptar que la decisión de Macri cambia el tablero político a nivel local y hasta influye en el nacional.

    Lo cierto es que el lavagnismo analiza la nueva situación, reconoció Rodríguez.

    Consultado sobre si podría haber una declaración explícita acerca de la candidatura de Macri, Rodríguez respondió que «va a haber una, pero no hay apuro».

    Hasta el momento, el lavagnismo especulaba con la posibilidad de presentar al ex presidente del Banco Central Javier González Fraga para el caso de que Macri hubiera elegido la candidatura presidencial.
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