25 de agosto 2005 - 00:00

Lavagna, único ministro ausente

Rosario (enviado especial) - El control del ingreso al estadio fue estricto. En la puerta por la que ingresaban candidatos y funcionarios había que pasar tres barreras. Una militante desairada, forzada a ingresar junto con piqueteros y partidarios de base, denunció el privilegio ajeno a los gritos: «Ellos son la oligarquía del peronismo, y encima zurdos». Lo más efectista de la puesta en escena del acto de anoche en el microestadio del Parque de la Independencia de Rosario fue cuando se descorrió una Bandera Argentina y aparecieron sentados los postulantes del oficialismo. Allí estaban en primera fila Rafael Bielsa, Alicia Kirchner, Angel Maza y la salteña Susana Canella. Más atrás se congregaron algunos transversales, como la porteña Mercedes Marcó del Pont, el rionegrino Julio Arriaga y el neuquino Oscar Massei.

Entre los cegetistas Julio Piumato y Héctor Recalde sobresalía la segunda candidata a diputada por Río Negro, ex reina de la nieve. Hasta ese momento, sobre un costado habían ido llegando los miembros del gabinete en pleno menos Roberto Lavagna, y todos los gobernadores peronistas con las notables excepciones del salteño Juan Carlos Romero y del sanluiseño Alberto Rodríguez Saá. A la cabeza de los aplausos se ubicaron los oradores, Néstor Kirchner, Carlos Reutemann y Daniel Scioli, quien habló gran parte de la noche con José Manuel de la Sota y llegó a intercambiar alguna palabra con el Presidente.

• Radicales

El gobierno pudo capitalizar la presencia de los gobernadores radicales Jorge Colazo (Tierra del Fuego) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero). Entre los vices se encontraban María Eugenia Bielsa (Santa Fe), Fernando Colombo (Catamarca), Eduardo Galantini (Corrientes), Juan Schiaretti (Córdoba) y Miguel Wayar (Salta).

El postulante santafesino Agustín Rossi encendió algunas bromas que hubiera preferido evitar. «Estamos con Kirchner desde que tenía tres por ciento de intención de voto. Gracias presidente por estar aquí, gracias por su apoyo y seguro que no lo vamos a defraudar». Reminiscencias evidentes. Dijo, además, que lo perseguían dos torturas. La primera es «cuando me preguntan si tengo el apoyo del presidente Kirchner (a quien se suponía más afín a Hermes Binner)» y la segunda «cuando aparecen encuestas», que, según dijo, «ahora ya no tienen dueño». En el cierre, Rafael Bielsa se perdió rápidamente y Cristina Fernández de Kirchner se dio un baño de multitudes al descender al campo de juego. Mientras, la cordobesa Patricia Vaca Narvaja entonó como si fuera experta cantante la canción «Mira a tu alrededor» de Alejandro Lerner.

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