El Senado apuntó hacia el Poder Ejecutivo la semana pasada al votar un proyecto de comunicación pidiendo al Presidente que se autolimite en la capacidad de indultar y conmutar penas que le asigna la Constitución. Oportuna recomendación, dado que Néstor Kirchner ya hizo uso de esa atribución liberando a un proveedor de drogas de Santa Cruz con un decreto del 29 de diciembre refrendado por Gustavo Béliz.
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La cuestión podría resultar abstracta para Néstor Kirchner, dado su corto lapso en el ejercicio del poder. Sin embargo, no es así. Sobre el filo del fin de año pasado, el Presidente decretó una conmutación de penas en beneficio de Martín Alejandro Santillán, a quien la Cámara Nacional de Casación Penal había condenado a tres años de prisión por el delito de suministro gratuito de estupefacientes. La norma dispuesta por Kirchner y firmada también por su ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Béliz, lleva el N° 1.334 y fue emitida el 29 de diciembre de 2003.
Los hechos por los que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia condenó a Santillán ocurrieron el 21 de abril de 2002. Ese día, la Policía de Río Gallegos detuvo a un individuo, Sebastián Lezcano, mientras retiraba una encomienda en la terminal de ómnibus de esa ciudad. La había llevado hasta allí la empresa El Pingüino a nombre de Matías Torres. En su interior, la caja contenía una importante cantidad de marihuana. Como el envío había sido remitido por Santillán, la Justicia chubutense condenó a éste a la pena de cuatro años de prisión, reducidos después por la Casación a tres.
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