Lo que se dijo en la sesión de Diputados

Política

Tediosa la sesión de Diputados en la que se aprobó por abrumadora mayoría de votos la reforma previsional que abre la posibilidad de que los afiliados al sistema de capitalización puedan pasar al estatal de reparto. No hubo críticas al proyecto en los bloques mayoritarios, sí del PRO que anima Mauricio Macri -presente durante una hora en la sesión pero no en el momento de votar-, pero eso no evitó que de nuevo Oscar Parrilli fuera blanco de críticas como el arrepentido mayor de la política argentina. El secretario presidencial es objeto de burlas y reproches cada vez que el Presidente habla contra la privatización de YPF porque Parrilli, que comparte sus días y sus horas en el área presidencial, fue el miembro informante en nombre del gobierno de Carlos Menem cuando se aprobó la ley que permitió la privatización de la entonces petrolera estatal. Ahora los opositores al gobierno encontraron una antología de discursos de Parrilli cuando era diputado y defendía la ley que promovió Domingo Cavallo para privatizar el sistema jubilatorio. Veamos los párrafos más interesantes que se escucharon en la sesión del martes en Diputados. Una aclaración: cuando el legislador Alejandro Nieva habla de un «voluminoso ex diputado radical», se refiere, obviamente, a Raúl Baglini.

UN BRINDIS POR PARRILLI

Alejandro Nieva (UCR, Jujuy). Analizar una reforma de este tipo del sistema previsional argentino exige hacer un análisis respecto de cómo estamos, de qué es lo que ha pasado en los últimos catorce años y decir si somos capaces o no de aprender de las lecciones de la historia.

Anoche, conversando con un voluminosoex diputado nacional del radicalismo, le comenté que durante el fin de semana había leído las versiones taquigráficas de aquellas memorables sesiones, donde encontré algunas «perlitas» interesantes y pasajes donde se lo mencionaba. El me dijo que, lamentablemente, en aquella ocasión el Estado perdió la oportunidad de dictar una ley que convocara al consenso de la mayoría de los argentinos.

* * *

Me puso como ejemplo que por primeravez la oposición había pergeñado y presentado un proyecto alternativo que fue firmado por los exponentes de las más diversas ideologías: además del bloque radical, lo firmó Zamora, del MAS -la izquierda-, y Leconte, del Partido Liberal. Asimismo, me contaba que el entonces mentor del gobierno justicialista, Domingo Cavallo, había manifestado que estaba de acuerdo con nueve de los diez puntos de aquel proyecto. Unicamente no compartía que aquel proyecto estableciera la participación de un sistema privado con una parte menor de los aportes de los trabajadores para empezar a introducir el sistema de capitalización sin abandonar el rol fundamental del Estado.

* * *

(...) En aquellos discursos de diputados que hoy son funcionarios -el ex diputado Parrilli, que era uno de los miembros informantes, hoy es secretario general de la Presidencia, si no me equivoco; González Gaviola, que hoy está a cargo de la Superintendencia de las AFJP, así como importantes dirigentes del justicialismo o legisladores que todavía integran la bancada oficialista- también se hacía referencia a Perón o se lo mentaba para justificar aquella reforma que terminó siendo lo que hoy este propio gobierno justicialista está tratando de enmendar. Me parece interesante señalar, por ejemplo, lo que expresaba entonces el ex diputado Parrilli, que decía que estaban orgullosos de la reforma que hacían, que era una reforma que mostraba la vocación del justicialismo de hacer frente a los problemas.

* * *

(...) Voy a leer solamente la parte en la que el diputado Parrilli contesta a la solicitud de la bancada radical: «En cuanto al artículo 29 y a la razón de aumentar los montos de la prestación adicional por permanencia a 1,5 o a 0,85 por ciento, voy a expresar mi opinión personal. Pienso que lo correcto sería que la prestación adicional por permanencia quede establecida en 0,5 por ciento, porque con eso lo que damos es un mensaje muy claro -lo reitero porque ya lo dijimos durante la consideración en general- a aquellos sectores que puedan tener capacidad de ahorro, para que precisamente su haber previsional esté relacionado con el ahorro y no con el hecho de que el Estado, al aumentar la prestación adicional, les garantice un haber que muchas veces ni siquiera puede llegar a cumplir».

COMO ROBARLE AL JUBILADO

Federico Pinedo (PRO, Capital Federal). Hoy tenemos una responsabilidad muy grande sobre nuestros hombros. Las decisiones que hoy tomemos van a impactar en los ingresos de quienes se jubilen el día de mañana, o a lo mejor dentro de muchos años. Por eso tenemos que tomar decisiones con responsabilidad, lo cual nos preocupa especialmente. Hemos declarado públicamente, y lo ratificamos, que estamos absolutamente de acuerdo con establecer la libertad de elección del régimen, sea público o de capitalización, por parte de los trabajadores argentinos, pero nos preocupa especialmente que la decisión que tomen no termine en un callejón conocido de la política previsional argentina: el saqueo de los recursos de los jubilados, la utilización de estos recursos para satisfacer otros intereses y necesidades del Estado o de los gobiernos.

* * *

(...) Todos sabemos que ha aumentado la recaudación y que por eso la ANSeS tiene superávit, pero no proviene de las contribuciones de los trabajadores activos al sistema de reparto, sino del uso de recursos impositivos antes de la coparticipación, que son muy cuantiosos. Sin embargo, ese superávit no debería existir, porque si aumentó la recaudación en la proporción en que lo hizo y se cumpliera la ley -cosa que no se hace-, esos recursos deberían revertir en mejores jubilaciones. Otra manera de incautar los recursos de los jubilados es hacer solidaridad con su plata. Así vemos distintos mecanismos bastante curiosos: jubilados pagando solidaridad previsional o jubilados pagando Impuesto a las Ganancias, situaciones que habría que derogar del sistema argentino.

* * *

El ex diputado Parrilli, que fue recordado recién por el señor diputado Nieva, decía cuando se sancionaba la ley vigente: «Cuando Carlos Menem asumió la Presidencia de la Nación en 1989, las preguntas cambiaron en materia jubilatoria, entre otras cosas, porque tuvimos que hacernos cargo de la crisis más profunda de la historia del país...». Esta misma frase la oí después. Continuaba diciendo: «Por eso debo señalar con sinceridad y profunda convicción que no estamos arrepentidos de lo que fuimos, no sentimos vergüenza de lo que somos y tampoco pedimos perdón por lo que estamos haciendo. Los nuevos problemas que se nos planteaban requerían creatividad, decisión y voluntad para escapar de los viejos encasillamientos ideológicos para poder diseñar soluciones adecuadas, evitando los prejuicios del pasado...», se refería a los prejuicios de lo estatal versus lo privado. «Luego de largos años de tapar el problema y de intentar soluciones parciales -como la que hoy estamos planteando-...que llevaron al sistema de previsión social a la ruina total, era necesario tomar el problema de raíz y resolverlo sin medidas demagógicas. Un nuevo régimen de jubilaciones que en su esencia solucione el problema del financiamiento y los beneficios futuros de los jubilados es lo que están aprobando».

Terminaba diciendo: «La nueva legislación evita que el aporte de todos los trabajadores financie deudas de gobiernos que mal administran los recursos públicos».

SOLIDARIDAD ENTRE POBRES

Jorge Sarghini (Bs. As., bloque justicialismo nacional). ¿Cuál es el modelo que queda dibujado con esta reforma?

Esta reforma contiene un gran incentivo para que los pobres pasen al régimen estatal y los ricos queden protegidos por la capitalización. Es indudable que si no se efectúa una modificación -nosotros no la conocemos ni está explicitada-, esta reforma tiene una absoluta y total regresividad en el mediano plazo. Es verdad que implica un mecanismo de solidaridad, pero entre pobres. Los ricos estarán protegidos en el sistema de las AFJP. Esto es así porque no hay incentivos para que sea de otro modo. Aunque nuestro bloque no está de acuerdo con el mecanismo de la opción, vamos a acompañar igual la iniciativa.

Está claro quiénes optarán y quiénes no lo harán. Cuando el sistema de financiamiento entre en crisis, serán los propios jubilados quienes deberán ser solidarios con los que ya se encuentren en el sistema de reparto, o podría ser que se acuda nuevamente a las provincias argentinas, o quizás sea el gobierno nacional el que auxilie al sistema.

Dejá tu comentario