Mauricio Macri comenzó ayer a desplegar su estrategia para llegar a la presidencia de la Nación 2007 en Córdoba, desde donde buscará armar una estructura partidaria propia que le permita al PRO tener referentes políticos fuertes en todas las provincias.
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El colectivo que desembarcó en «La docta» lo tiene a Macri a la cabeza, acompañado por Marcelo Muniagurria, ex vice gobernador de Carlos Reutemann, quien viajó especialmente desde Santa Fe para acompañar al diputado-empresario en su estreno político en el interior del país.
El plato fuerte de la gira cordobesa de Macri se sirvió por la noche, en una cena para 400 personas en el hotel Amerian de la capital provincial. Allí el líder del PRO se sentó a la mesa con los líderes de los partidos de centro y de derecha, entre los que figuraban el Partido Demócrata, Recrear, Acción por la República y vecinalistas. En el encuentro también convocaron a figuras políticas desencantadas del PJ y de la UCR que podrían sumarse al proyecto presidencial de Macri.
• Puentes
Incluso se supo que jerarcas radicales de la provincia se comunicaron con Macri para felicitarlo por su desembarco en Córdoba y para tender puentes con vistas a 2007. Un ejemplo alegórico de justicialistas que reencarnaron políticamente en las filas de Compromiso para el Cambio cordobés es Miguel Balestrini, organizador de la gira macrista por Córdoba, ex presidente del PJ provincial, retirado de la política hace casi ocho años. A Balestrini y a Macri también los une su condición de padres con hijos viviendo en el exterior del país y la convicción de que un nuevo proyecto político diseñado por PRO podría acelerar el regreso de muchos de estos jóvenes, argumento que utilizaron en campaña.
Además de Muniagurria y Balestrini, acompañaron a Macri, José Torello -apoderado del partido-y José Uriburu -ex ministro de Trabajo menemista-. Fiel al perfil bajo y a las acciones puntuales que realizó durante la campaña para las elecciones legislativas de octubre pasado, su primer actividad en territorio cordobés fue una charla con los estudiantes de la Universidad Siglo XXI. Luego, a las 16.30, se entrevistó con los responsables del sector de la salud: directores de hospitales, dueños de clínicasy especialistas en el tema para interiorizarse de sus problemáticas.
• Termómetro
Hoy, antes de regresar a Buenos Aires, desayunará con personalidades de la cultura y con rectores de universidades privadas. Pero el acto de mayor contenido político será tal vez la visita que realizará hoy al Mercado de Abasto de Córdoba. «Son muy pocos los políticos que pueden ingresar allí», explicó Balestrini. Ocurre que el lugar está atestado de changarines y medianos empresarios que hostigan y maltratan a los políticos que no son de su agrado: es una especie de termómetro de las simpatías políticas de los cordobeses.
Para lo que no quedará tiempo, reveló Torello, es para una reunión privada entre Macri y el gobernador José Manuel de la Sota o el intendente Luis Juez.
El domingo, antes de partir, Macri advirtió que los controles de precios « fracasarán» y consideró que hay pocas inversiones porque la Argentina «todavía no es un país confiable». Anticipando lo que serán sus prioridades políticas, el diputado pidió «reglas de juego claras» para que los empresarios inviertan en la Argentina, como forma de combatir el aumento de precios. «Con controles y miedo vamos a tener resultado sólo en el muy corto plazo. Lo que nos va a salvar de la inflación es más inversión. Necesitamos más fábricas que ante el aumento de la demanda ofrezcan más productos y a distintos precios», evaluó Macri en declaraciones al diario «La Voz del Interior». Además subrayó que está «preocupado» porque la inflación «perjudica a los que menos tienen», e indicó que «la gente va al supermercado y no ve el 1,2% de inflación, porque los precios de la canasta básica han aumentado 30 o 40 por ciento en las últimas semanas». «Nuestro único amigo es Hugo Chávez. Por ese camino, la inversión no va a venir a la Argentina en la magnitud que necesitamos para sostener el crecimiento durante más de dos décadas. Ese es el único camino para terminar con la pobreza», expresó.
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