Malvinas: Gobierno protestó ante el Reino Unido por ejercicios militares
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De esta manera, enfatizó la Cancillería, el Parlasur "se suma a las manifestaciones de preocupación ante el despliegue militar británico formuladas por la región toda, así como por la Cumbre Iberoamericana, la Cumbre de Países Sudamericanos y Países Árabes (ASPA) y la Reunión Ministerial de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur".
"La persistencia del Reino Unido en la realización de ejercicios militares en el Atlántico Sur, declarado zona de paz por los Estados ribereños de esta región atlántica, que han, asimismo, prohibido la introducción de armas nucleares, constituye una nueva demostración de una política sistemática de total apartamiento de las resoluciones de las Naciones Unidas", cuestionó el Gobierno argentino.
Se refirió, en particular, al "desconocimiento de la Resolución 31/49 de la Asamblea General, que llama a ambas partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras está pendiente el proceso negociador por ella recomendado", y también advirtió que "se opone al principio de solución pacífica de las controversias sustentado de forma unánime por los países de la región, en especial aquellos representados en Unasur y en el Parlasur".
Tras la difusión de los nuevos ejercicios armamentísticos, el Gobierno británico había afirmado este miércoles que formaban parte "del calendario rutinario de entrenamiento, que había sido planificado con gran anticipación".
"Los barcos de guerra de la Marina Real llevan adelante entrenamiento regular con el uso de todos sus sistemas de armamentos", señaló un vocero del Ministerio de Defensa del Reino Unido en diálogo con NA.
El HMS Iron Duke, cuyo modelo fue diseñado para "lidiar con la amenaza de los submarinos soviéticos", partió de la base naval de Portsmouth el pasado 20 de junio y se encuentra próxima a concluir con la Tarea de Patrullaje del Atlántico Sur.
Esa misión tiene como objetivo "proporcionar una protección continua y tranquilidad a los intereses británicos en el Atlántico Sur" y "el mantenimiento de la presencia continua de la Marina Real en el Atlántico", indica la página oficial de la Marina Británica.
De acuerdo a la descripción que brinda esa fuerza, el HMS Iron Duke puede disparar misiles hacia blancos ubicados a "más de 80 millas", es decir, casi 130 kilómetros; cuenta con un cañón capaz de lanzar "hasta dos docenas de proyectiles altamente explosivos por minutos"; así como también misiles Seawolf "capaces de rastrear y destruir un objetivo del tamaño de una pelota de cricket".
Esta no es la primera vez que las tropas británicas realizan movimientos armamentísticos en la región, siendo el antecedente más inmediato en mayo de este año, cuando dispararon misiles Rapier como parte de "ejercicios de rutina", lo que también fue duramente repudiado por el Gobierno argentino.



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