20 de enero 2004 - 00:00

Malvinas: rechazó Londres veto argentino a charters

Malvinas: rechazó Londres veto argentino a charters
El gobierno inglés cuestionó ayer la decisión argentina de no conceder más vuelos extra a las islas Malvinas vía Chile en plena temporada turística.

El secretario de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Bill Rammell, afirmó que su gobierno realizó «considerables esfuerzos» para alcanzar un acuerdo con las autoridades argentinas, aunque « lamentablemente» no fue posible.

Por medio de una respuesta parlamentaria, Rammell aseguró que «el 3 de noviembre de 2003, la Argentina, sin advertencia alguna, anunció la suspensión de los permisos para los vuelos charter» hacia Malvinas, operados algunos por la compañía LanChile desde Santiago. Esa empresa aérea había solicitado 27 vuelos extra entre noviembre y marzo, pero la Argentina sólo autorizó cinco, en espera de que los británicos accedan a que un avión argentino pueda hacer la ruta como ocurría antes de la guerra de 1982.

Según distintas agencias de noticias internacionales, Rammell subrayó que toda negociación con la Argentina « necesita llevarse a cabo en un contexto en el que los permisos de los vuelos se concedan con normalidad».

•Objeciones

La Cancillería denegó la autorización de sobrevuelo a una aeronave de origen británico que iba a hacia las Malvinas y haría escala en Bariloche. El secretario de Relaciones Exteriores, embajador Jorge Taiana, emitió a comienzos de enero las instrucciones del caso para las autoridades de la Fuerza Aérea Argentina. Su decisión se basó en las recomendaciones efectuadas por la Dirección Malvinas, a cargo del embajador Santos Goñi que en un expediente girado al comodoro Dante Dovichi, director de Tránsito Aéreo dice: «Habiendo analizado el pedido en el marco de su competencia específica en la cuestión Malvinas, esta Cancillería encuentra objeciones de orden político que formular al respecto y solicita se deniegue la autorización requerida para la realización de la ruta Bariloche-Islas Malvinas-Iguazú del vuelo de referencia». El vuelo de la discordia un Boeing 757-200, pertenece la empresa First Choice Airways, brazo aéreo del operador turístico First Choice Holidays plc. con asiento en Gran Bretaña. Pedía permiso para ingresar al espacio aéreo argentino procedente de la Isla de Pascua entre el 2 y 8 de febrero. El problema con Gran Bretaña y los kelpers comenzó a mediados de diciembre de 2003 con la negativa del gobierno argentino a autorizar una decena de vuelos charteados de LanChile a las islas. Con la temporada de verano se incrementan las reservas de plazas a las islas de turistas extranjeros y de los «cruceristas» que luego retornan a Europa por vía aérea. Este recambio sufrió el mayor impacto, fuentes isleñas aseguran que la pérdida por cancelaciones de servicios para 11 cruceros ya supera el millón de dólares. El daño mayor es la incertidumbre que genera Malvinas como destino turístico para los grandesoperadores ya que tuvo un antecedente en 1998 cuando LanChile levantó los vuelos como represalia por el arresto de Pinochet en Londres.

El servicio actual de LanChileestá condicionado a una escala mensual que deben hacer sus aviones en el aeropuerto de Río Gallegos, en Santa Cruz. Así se estableció en el acuerdo de julio de 1999 que negoció con el gobierno inglés el extinto canciller
Guido Di Tella y que permitió la reanudación de las comunicaciones con los kelpers. La prohibición actual dispuesta por el gobierno de Kirchnerafecta a todos los vuelos charter, sin distinción de compañía ni nacionalidad.

La presión generada por la oficina diplomática del canciller
Rafael Bielsa busca forzar a las autoridades británicas para iniciar el transporte aerocomercial desde la Argentina, un objetivo político de Néstor Kirchner. Desde la creación de la empresa aérea estatal LAFSA (bolsa de trabajo para personal de SW, LAPA y Dinar) el Presidente sueña con el momento en que una de sus aeronaves aterrice en suelo isleño. La ambiciosa estrategia no es una primicia política de Kirchner pues su archienemigo Carlos Menem la había anunciado en la campaña electoral. Los isleños no quieren pensar en vuelos desde el continente y con bandera argentina a las islas Malvinas, ven que tras esa medida se refuerza la idea de que se trata de «territorio argentino».

•Condiciones

El Foreign Office envió un mensaje al Palacio San Martín a través del embajador Christopher Robin con tres condiciones para sentarse a la mesa de negociación: cualquier vínculo aéreo con la Argentina debe ser aceptado por los isleños, no podrán ser con aerolíneas comerciales argentinas o aviones de bandera argentina y, por último, antes de sentarse a hablar deben levantarse las restricciones del gobierno argentino a todos los charters estacionales (los que se contratan para la temporada turística estival isleña).

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