20 de septiembre 2001 - 00:00

Marchas en Pakistán contra el gobierno

Miles de personas se manifestaron contra el gobierno
Miles de personas se manifestaron contra el gobierno
Islamabad, Pakistán (Reuters, AFP, ANSA) - El presidente paquistaní, Pervez Musharraf, justificó ayer en un discurso su decisión de alinearse con Estados Unidos en un intento por acallar una creciente oposición interna. Sin embargo, grupos islamistas -algunos vinculados al ejército-inmediatamente hicieron saber su descontento, saliendo masivamente a las calles.

El general Musharraf afirmó que, con su apoyo a Estados Unidos, India «quiere que Pakistán sea considerado como un país terrorista y que pierda la causa de Cachemira», que enfrenta a esos dos países desde hace medio siglo.

Pakistán es una de las tres naciones que mantiene relaciones diplomáticas con el régimen talibán que gobierna Afganistán, donde tiene refugio el multimillonario saudita Osama bin Laden, sindicado por Estados Unidos como el principal sospechoso de los atentados del pasado martes 11 en Nueva York y Washington. Desde que Musharraf cedió a las presiones de Washington y prometió «apoyo total» a las represalias norteamericanas por los atentados, diversos sectores se alzaron en protesta en este país de mayoría islámica.

«Soy jefe del ejército paquistaní y mi prioridad es la defensa de Pakistán; el resto es secundario», dijo Musharraf en un discurso difundido por la radio y la televisión del país.

El general, que preside Pakistán desde hace dos años, justificó su alineamiento con Estados Unidos debido también a la posición de India y al conflicto de Cachemira.

«Desde el comienzo de la crisis India ofreció todo en materia de cooperación con Washington, quieren que Pakistán sea considerado como un país terrorista y que pierda la causa de Cachemira» si no colabora, sostuvo.

Musharraf dijo que, si bien Estados Unidos pidió a su país apoyo logístico, la utilización de su espacio aéreo en una posible represalia contra Afganistán e informes de inteligencia sobre Bin Laden y sus bases de entrenamiento, el país se sumaría a una acción de represalia sólo si la misma es aprobada por las Naciones Unidas.

Además, Musharraf agregó que Bin Laden es «sospechoso desde el primer día y es el primer blanco» de Estados Unidos desde los ataques del martes pasado.

«El segundo blanco son los talibanes, de quienes se piensa que albergan al terrorista y su red», dijo el presidente paquistaní, quien aclaró que entre los blancos «no figura ni el Islam ni Afganistán».

La Casa Blanca volvió a expresar su «satisfacción» por la cooperación paquistaní, mientras se especula que tropas estadounidenses utilizarían Pakistán como base de operaciones para acciones en el vecino país.

Satisfacción

Sin embargo, miles de paquistaníes se manifestaron en distintas ciudades expresando su apoyo a Bin Laden y al régimen talibán, que gobierna Afganistán, y se decretó una huelga general en todo el país para mañana.

Asimismo, el Consejo de Ulemas, principal organización religiosa de Pakistán, llamó a una guerra santa contra Washington si ataca a Afganistán. «El pueblo de Pakistán y sus ulemas no dejarán que Estados Unidos destruya los intereses y la identidad de Pakistán y de Afganistán», agregó el texto.

Al mismo tiempo, un sondeo de opinión difundido en la última jornada por la encuestadora internacional Gallup precisó que 63% de los paquistaníes prefiere una alianza de su país con Afganistán y que sólo 7% apoyaría a Estados Unidos en un ataque contra los talibanes.

La creciente tensión interna paquistaní llevó a que las delegaciones diplomáticas extranjeras llamaran a sus ciudadanos a abandonar el país.

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