24 de noviembre 2003 - 00:00

Más de la mitad del país en manos del PJ

El proceso de renovación de autoridades provinciales -al que faltaba sólo el capítulo Entre Ríos mientras Corrientes elige gobernador el año que vienemuestra a un justicialismo ganador en 16 provincias y a un radicalismo triunfante en 5, pero también un marcado alineamiento, aunque con matices, de los mandatarios electos con la política del gobierno nacional. Además, en 19 de los 22 comicios triunfó el oficialismo provincial, un aval de 91,4% del padrón a los políticos gobernantes si se expresa en términos de población.

Para completar el mapa político del país, a este cuadro de distritos hay que sumar el caso particular de la Ciudad de Buenos Aires, donde el ex aliancista Aníbal Ibarra logró su reelección con un fuerte apoyo de Néstor Kirchner. Otro caso particular es Corrientes, gobernada por una alianza PJ-UCR (Frente de Todos), cuyo gobernador Ricardo Colombi (UCR) cuenta con el aval explícito de Kirchner.

El desarrollo de las elecciones ejecutivas provinciales demostró que el sistema bipartidista se mantiene firme tras la crisis institucional desencadenada a finales de 2001, pero con nuevas variantes que en los próximos años definirán la ratificación o la modificación del modelo local de partidos.

Justicialistas y radicales se repartieron todas las gobernaciones que se pusieron en juego en el complejo calendario electoral que dominó 2003, a excepción de la victoria que alcanzó Jorge Sobisch en Neuquén con el Movimiento Popular Neuquino, que revalidó sus títulos frente al predominio bipartidista.

El caso de Misiones fue emblemático porque marcó una divergencia en el seno de la «conducción» del justicialismo ya que Kirchner apoyó al actual gobernador Carlos Rovira, quien fue por fuera del PJ, y el ex presidente Eduardo Duhalde al senador Ramón Puerta, candidato justicialista. Entre otros peronistas que conducirán gobernaciones alineadas con Nación se cuentan José Luis Gioja (San Juan), Gildo Insfrán (Formosa), José Alperovich (Tucumán), Jorge Obeid (Santa Fe), Felipe Solá (Buenos Aires), Eduardo Fellner (Jujuy), Sergio Acevedo (Santa Cruz), y Mario Das Neves (Chubut).

En Santiago del Estero el caudillo territorial Carlos Juárez también está alineado con el gobierno nacional vía Eduardo Duhalde. Y en el caso de Córdoba, el mandatario reelecto, José Manuel de la Sota, «acompaña» al presidente Kirchner en su proyecto y no tiene dificultades de diálogo con el santacruceño, pero no se lo observa como un acérrimo defensor del gobierno central. En La Pampa, en tanto, el gobernador electo fue Carlos Verna, quien era el representante del justicialismo, pero no de Kirchner.

Por otra parte, de las 6 provincias radicales,
Río Negro, cuyo gobernador electo es Miguel Sáiz, se manifestó «plenamente identificado con los lineamientos propuestos por Kirchner». Lo mismo ocurre con el catamarqueño del Frente Cívico y Social, Eduardo Brizuela del Moral, aliado del kirchnerismo.

En el caso de Chaco, el flamante gobernador electo,
Roy Nikisch, -delfín de Angel Rozas- confía en que encontrará en Kirchner el acompañamiento necesario para su proyecto político, aunque reconoció que todavía no conoce personalmente al Presidente. En Mendoza triunfó la coalición conformada por el radicalismo, el Partido Federal y Recrear, representada por Julio Cobos; y en Tierra del Fuego el mandatario electo fue Jorge Colazo. En ambos casos se trató de una dura derrota para el peronismo.

Todos los mandatarios electos asumirán el próximo 10 de diciembre, excepto el cordobés De la Sota. La santiagueña Mercedes Marina Aragonés de Juárez, el sanluiseño Alberto Rodríguez Saá y el tucumano José Alperovich, quienes ya lo hicieron.

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