Más poder, menos República
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Mauricio Devoto
Por Mauricio Devoto - Coordinador del área de Justicia de la Fundación Pensar
- El gobierno que hoy plantea una reforma al Poder Judicial posee una larga trayectoria de incumplimiento de sentencias y decisiones contrarias a sus intereses dictadas por magistrados de distintos fueros e instancias, e inclusive incumplimiento de sentencias de la propia Corte Suprema de Justicia de la Nación.
- La incorporación de la "democratización de la Justicia" en la agenda del gobierno recién data de fines del año 2012, coincidiendo con el momento en que diversos magistrados del Poder Judicial de la Nación resolvieran asuntos en contra de los intereses del gobierno; en particular luego de los casos Clarín y La Rural.
En este contexto político-judicial, y como era de esperar, los proyectos presentados también tienen mucho de político y poco de reforma judicial de fondo. ¿Los más importantes para el gobierno? Claramente la Modificación del Consejo de la Magistratura, la creación de Cámaras de Casación para todos los fueros, y la restricción de las medidas cautelares. Estas modificaciones le permitirán:
1- obtener la mayoría absoluta en el organismo que se ocupa de designar y remover magistrados;
2- agregar una nueva instancia que dilatará los procesos, unificando la jurisprudencia mediante jueces cercanos al poder ejecutivo recortándole competencia a la Corte Suprema;
3- limitar la posibilidad de las personas para accionar contra el Estado en defensa de sus derechos humanos fundamentales.
Los demás proyectos presentados solo acompañan con la excusa de obtener publicidad, transparencia y participación ciudadana, pero no son estratégicos para el gobierno.
No es casual que el senador Aníbal Fernández haya anticipado que no permitirán que estos proyectos se modifiquen en el Congreso. Tampoco es casual que los tres proyectos más importantes para el Ejecutivo fueran enviados al Senado mientras que los tres restantes ingresaran por la Cámara de Diputados.
En síntesis, las reformas presentadas por el Ejecutivo responden a intereses políticos, no le solucionan los problemas a la gente ni mejoran el Poder Judicial. Por el contrario, procuran fortalecer y acrecentar el poder del gobierno y su modelo, reduciendo el control por parte del Poder Judicial y debilitando las instituciones y el sistema republicano de división de poderes con frenos y contrapesos establecido por la Constitución Nacional.



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