A principios de octubre, PdVSA comenzó el «due dilligence», y hoy podría haber alguna novedad, lo que explica la presencia de
Pero además, una vez en manos de Petróleos de Venezuela, las estaciones RHASA necesitan combustible a un precio que les permita competir con las otras empresas que dominan el mercado y que pueden percibir precios más bajos que los internacionales porque procesan crudo propio (Repsol y Petrobras) o lo compran a precio regulado (Shell y Esso). Las estaciones blancas, como las de RHASA y Sol Petróleo, de la uruguaya ANCAP, vienen perdiendo mucho dinero desde que se implantó el sistema actual a principios de 2003, porque las petroleras no les venden combustible a valor preferencial.
Dejá tu comentario