Menem: "Con Colegio Electoral ya hubiera ganado la elección"
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• Relevo
«Yo me voy a hacer cargo» personalmente del tema de la Seguridad, añadió. Consideró que la inseguridad ya ha «derrumbado garantías constitucionales» referidas, por ejemplo, al derecho de transitar libremente y que la problemática ha llevado a que el país esté «poco menos que ante la falta de gobernabilidad». Sostuvo que el secuestro de Florencia Macri no se aparta de la misma cuestión.
Aludió en forma indirecta al desequilibrante peso electoral de las grandes provincias, lo mismo que el conurbano bonaerense, cuando reiteró retomar el sistema de Colegio Electoral para la elección presidencial de 2007, eliminado en la reforma constitucional de 1994. Debió agregar que aquella reforma fue pactada y aprobada entre él y Raúl Alfonsín.
«Yo con el Colegio Electoral ya hubiera ganado», aseveró al analizar su triunfo en trece provincias, explicando que «está el riesgo de que siempre triunfen aquellos que representan a los distritos más poblados de la Argentina, vulnerando el principio fundamental del federalismo que defiende la Carta Magna».
Ante preguntas de los periodistas acerca de la futura titularidad del Partido Justicialista, aseguró que gane o pierda en el ballottage seguirá siendo «el presidente del justicialismo»; por lo menos hasta que se realice una elección interna.
Admitiéndolo a manera de improbable hipótesis, Menem afirmó también que en caso de que Kirchner gane el ballottage, «no termina» su mandato y que Duhalde «debería ser citado» por la Justicia para dilucidar supuestas responsabilidades, en lo que denominó un «golpe institucional» contra el gobierno de Fernando de la Rúa. Kirchner -dijo-«no termina su eventual mandato porque no tiene poder», aseveró el ex presidente al descartar un golpe militar y explicar que será «la gente» la que volverá a salir a la calle como en diciembre de 2001 para reclamar a «quienes no solucionaron sus problemas».
Embistiendo, Menem insistió en que la debilidad de Kirchner será la de «un presidente que recibe de prestado el poder y que quiere continuar una nueva alianza que no se diferencia mucho de la ex Unión Democrática entre los restos de la Alianza que apoyó a (Fernando) De la Rúa, (Leopoldo) Moreau, (Raúl) Alfonsín, Duhalde y sus acólitos».
• Seguro de triunfar
De buen humor, Menem volvió a asegurar que no declinará la candidatura presidencial porque tiene «la seguridad de triunfar; pero si no la tuviera, tampoco lo pensaría porque siempre hay que luchar y competir hasta las últimas instancias. Me baso en los resultados del 27 de abril, en la sensación térmica que noto en la gente y en las informaciones que uno recibe prácticamente de todas las provincias. Muchos sectores de la comunidad política se están volcando a nuestro favor».
Afirmó Menem que «sería un lujo contar» con el ex ministro de Economía de De la Rúa Ricardo López Murphy, en su eventual gabinete. Descontando que ganará, el ex mandatario ratificó al presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, «con una autonomía plena» que tendrá mediante «la recuperación de los estatutos originales del Banco Central para que sea el único que maneje la política monetaria».
También señaló que plantearía «renegociar la deuda externa: si se puede conseguir quita de capital o si no una rebaja de intereses de 9% a 3% y una prórroga en los plazos, tres pilares fundamentales para empezar a crecer y que empiecen a llegar las inversiones».
Menem no descartó una reconciliación con su adversario político y actual jefe de Estado, Eduardo Duhalde. «La política es el arte de lo imposible, decía Maquiavelo, y estos aportes siempre le hacen bien al país», dijo Menem recurriendo una vez más, aunque sin ser totalmente fiel, a definiciones del autor de «El Príncipe».



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