El peronismo menemista decidió ayer denunciar ante la Justicia y la OEA la falta de transparencia tanto en las internas del PJ como en el proceso electoral nacional. Lo hizo en un pedido de amparo en el fuero federal y en una carta enviada por Rubén Marín a César Gaviria, secretario general de la OEA, donde solicita veedores electorales. Carlos Menem recurrió ayer a la Justicia para defender sus derechos constitucionales de poder presentar su candidatura por el Partido Justicialista. Solicitó a la jueza electoral María Servini de Cubría que ordene al congreso partidario se abstenga de nominar a un candidato fuera de las elecciones internas y pidió su realización tal como fue establecido por ese mismo órgano partidario. En un duro escrito presentado por el nuevo apoderado de Menem, Luis Giacosa, acusa a Duhalde, Eduardo Camaño y Néstor Kirchner de avasallar garantías fundamentales, ignorar el derecho y la voluntad de los afiliados, instrumentar "mayorías regimentadas" y convertir la Casa Rosada en "una unidad básica sectorial". También pidió que no se apliquen los neolemas que facultan a más de una fórmula a representar al partido. La jueza deberá expedirse antes del viernes, pero ayer ya le requirió a Duhalde que ratifique o rectifique sus expresiones sobre la existencia de padrones "truchos". Al mismo tiempo, Marín denunció ante la OEA, en la nota enviada a Gaviria, el peligro institucional que se cierne sobre el país al manipular los instrumentos electorales. En un hecho inusual para una elección argentina, pidió el envío de una delegación de ese organismo para garantizar transparencia en las internas y comicios nacionales.
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Como el apoderado de Menem y Romero -Luis Giacosa, quien contó con la colaboración de Rafael Ciccia y Diego Alvarez Bognar-hizo reserva del caso federal para llegar a la Corte, en Tribunales se especuló que los tiempos procesales van a superar al cronograma político. La jueza retomó ayer sus funciones pese a que todavía faltan diez días para el fin de la feria judicial de enero y notificó de ello a su colega Norberto Oyarbide, quien la reemplazó desde principios de mes por la feria judicial. Oyarbide giró a Servini los últimos planteos recibidos por parte de la UCR (ver aparte) y el PJ así como también sus resoluciones, pero la jueza «todavía no tomó ninguna decisión», dijeron en su juzgado. Giacosa reclamó que Servini de Cubría «impida que el congreso partidario modifique el artículo 26 de la Carta Orgánica» del PJ, que establece que la elección del candidato presidencial debe realizarse mediante el sistema de internas abiertas.
Las afirmaciones del apoderado de Menem fueron las siguientes:
• El congreso puede reunirse todas las veces que sea convocado, si la convocatoria es válida, pero no creo que pueda hacer cualquier cosa, debe desenvolver su actividad dentro de la esfera de su incumbencia y en cumplimiento de las formalidades y sin violar preceptos constitucionales.
• El temario del congreso incluye en su punto cuarto «asuntos entrados», lo cual autoriza a tratamiento de temas variados, pero sin relevancia especial. Sin embargo, en los últimos tiempos, se ha convertido en una caja de sorpresas que habilita ardidosamente el tratamiento de cualquier cosa, aumentando el peligro de decisiones sorpresivas, al amparo de una formalidad que elude -sustituye maliciosamente-el cumplimiento material de la exigencia de alertar en la convocatoria al cuerpo colegiado sobre los temas a tratarse.
• El amparo solicitado pretende evitar la lesión de diversos derechos fundamentales por parte de un sector del Partido Justicialista, liderado por Eduardo Duhalde, que pretende avasallar garantías fundamentales por medio de la toma de decisión -al margen del derecho y de la voluntad de los afiliados e independientesacudiendo al instrumento de mayorías «regimentadas» en el Congreso Nacional del PJ.
• Concretamente, la agresión a nuestro derecho procede de la agrupación política liderada por Duhalde y, en lo formal, por sus representantes en la mesa del congreso que preside Eduardo Camaño. Para mejor identificación, tal agrupación, autodenominada «renovación» postula en la «competencia» interna al señor Néstor Kirchner como candidato a presidente de la Nación, sin compañero de fórmula conocido hasta el momento.
• Esta conducta en el plano del Estado -confusa, tendenciosa y plagada de contradicciones-encuentra su correlato en la actividad desplegada en el seno del partido por el agrupamiento interno hoy autocalificado como «renovación», expresada en órganos fundamentales del Partido Justicialista (Congreso Nacional y Junta Electoral), dirigidos y presionados por el Presidente interino de la Nación, y su séquito de sumidos seguidores que han transformado a la Casa Rosada en una unidad básica sectorial.
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