El secretario de Macri anotó en su celular hablar con Borinsky por "Tema denuncia"

Política

"Hablar con Borinsky. Tema denuncia, administrativo y penal" fue lo que anotó Nieto en su celular según consta en la causa. Se revelaron reuniones entre el expresidente con jueces y fiscales.

La investigación por la existencia de una "Mesa judicial" durante el gobierno de Mauricio Macri, dedicada a operar con jueces y fiscales contra sus opositores, sigue dando que hablar. Luego de que se revelaran varias visitas de los magistrados Mariano Borinsky y Gustavo Hornos a la quinta de Olivos, ahora surgieron detalles que provienen del celular de Darío Nieto, el secretario personal aún hoy del expresidente.

“Hablar con Borinsky. Tema denuncia, administrativo y penal” fue lo que anotó Nieto en su celular según consta en la causa que se tramita en los tribunales de Lomas de Zamora. Tras conocerse que el juez visitaba a Macri en la Quinta de Olivos -al menos unas 15 veces en encuentros que incluían partidos de paddle- el archivo cobra más sentido.

Las reuniones de Macri con los camaristas Gustavo Hornos y Mariano Borinsky y con el fiscal de Casación Raúl Plee fueron reveladas por El Destape. Y al menos el propio Borinsky lo confirmó, aunque las relativizó.

Las visitas están registradas en la Casa Militar de la quinta presidencial y las excusas para era muchas veces jugar al futbol o al paddle. En los encuentros estaban otros funcionarios de confianza del presidente como Gustavo Arribas entonces titular de la AFI.

En tanto, Gustavo Hornos, el presidente de la Cámara de Casación, no sólo visitó 6 veces a Macri en la Casa Rosada, sino que aparece dos veces en los registros de ingresos a la quinta de Olivos. Al igual que Borinsky participó de causas de alta impacto político.

Sobre el camarista ya pesa una investigación del Consejo de la Magistratura por sus visitas a Casa Rosada que coincidían con la salida de fallos contra la actual vicepresidenta y exfuncionarios kirchneristas,

El fiscal de Casación Raúl Pleé se reunió en la quinta de Olivos el 23 de marzo de 2018 con Mauricio Macri y Gustavo Arribas. El funcionario judicial intervino en causas clave como la denuncia del fiscal Alberto Nisman, la causa Dólar Futuro, Cuadernos, el desguace del Grupo Indalo y la investigación por espionaje ilegal donde está procesado el fiscal Carlos Stornelli.

Poco después de la reunión, Pleé pidió la detención de los empresarios Cristóbal López y Fabián De Sousa, dueños del Grupo Indalo y al día siguiente, la Sala I de la Cámara de Casación ordenó la detención. Uno de los que firmó ese fallo fue el juez Gustavo Hornos.

Las reuniones de Macri con Hornos y Borinsky muestran la estrecha relación entre su gobierno y un sector de la Justicia, especialmente en expedientes que involucraban al peronismo por entonces opositor.

Mientras Borinsky jugaba al paddel con Macri, al mismo tiempo definía causas contra Cristina, lo cual cuanto menos implica un vicio de ética. Y ahora, tanto ese juez como Hornos tienen en sus manos causas contra el expresidente, con lo cual la cercana relación siembra dudas sobre la necesaria imparcialidad que deben tener los jueces.

Cabe recordar lo ocurrido hace poco más de 5 años, cuando se denunció falsamente que el juez Sebastián Casanello había concurrido a la Quinta de Olivos para mantener un encuentro privado con la entonces presidente Cristina Fernández de Kirchner. En aquel momento, el macrismo opositor junto con medios y periodistas afines agitaron la acusación que finalmente resultó ser parte de una maniobra falsa.

En noviembre pasado el Tribunal Oral Federal (TOF) 3 condenó a tres años de prisión condicional a los dos testigos falsos que dijeron haber visto al juez Casanello a finales de 2015, luego de que admitieran que mintieron y firmaran un acuerdo de juicio abreviado con la fiscalía.

Los condenados fue Gabriel Corizzo y Carlos Scozzino, quienes admitieron haber cometido el delito de "falso testimonio". Corizzo era empleado de ANSES y Scozzino era chofer de la Presidencia cuando en 2016 declararon ante la justicia que, en una visita a la quinta de Olivos, habían visto al juez Casanello, durante la presidencia de Cristina Krichner y en pleno trámite de la causa por supuesto lavado de dinero contra el empresario Lázaro Báez.

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