28 de enero 2003 - 00:00

Miradas que matan de Solá y Kirchner

Se envalentonó Felipe Solá, confiado en que los Duhalde ya le otorgaron la candidatura a gobernador con las internas del 30 de octubre. Por eso el jueves pasado a la noche, en la Casa de Santa Cruz, rigoreó mal a Néstor Kirchner. «Acá vos te sacaste la lotería pero ¿nosotros en qué vamos?», le preguntó, tratando de ganarse la admiración de los duhaldistas bonaerenses que rodeaban la mesa y a los que se propuso representar casi como gremialista. «Mirá, Felipe, yo soy participativo, creo que tenemos que pelear entre todos y no me caben dudas de que necesito mucho de ustedes. Pero si llego a la Presidencia voy a ejercerla, acá no se puede programar un cogobierno», le contestó «Lupín». Era el segundo cortocircuito entre los dos dirigentes, ya que hace más de una semana, en La Plata, también Kirchner fue sacudido oralmente por Solá. Para el matrimonio sureño, el bonaerense no tolera que ellos pueden convertirse en gobierno.

A las oficinas de Kirchner habían llegado Solá y los representantes de las distintas secciones electorales de la provincia. Hombres del duhaldismo estricto como José María Díaz Bancalari y Hugo Curto, junto con otros de diversa alineación como Haroldo Lebed y Julián Domínguez. El candidato expuso allí su pretensión de recorrer la provincia y complementar presentaciones públicas con «mucha prensa». Los invitados le señalaron que para ganarse el afecto del grupo debería sacrificar a algunos de sus acólitos actuales. El principal desajuste entre «Lupín» y el duhaldismo está dado porque la línea interna del gobernador, denominada «La Corriente», está formada por hombres de izquierda que en cada distrito han mortificado a los duhaldistas con denuncias agresivas. En la lista están Eduardo Sigal (Lomas de Zamora), Osvaldo Laborde (Avellaneda) o Alejandro Mosquera (Tres de Febrero). También desprecian a otros que no dejaron rastros -o sólo huellas-en el duhaldismo: caso Julio Bárbaro o Alberto Fernández.

Solá se relajó después de la comida, con las copas. Tuvo algunas expresiones desdeñosas para Juan José Alvarez, el ministro de Seguridad de Duhalde, a quien esa noche creía encabezando una lista de diputados de la Capital (ahora deberá llevarlo como candidato en la lista bonaerense). Y se ufanó también de algo que hizo lanzar una carcajada a Duhalde, cuando le comentaron su pretensión: «Vamos a hacer las listas de legisladores entre los dos, uno a uno». No sabe que el Presidente ya tiene elaborada la nómina de candidatos a diputados bonaerenses, en la que hasta piensa incluir a pampeanos como Jorge Matzkin (dirigente que, como en tantos casos, menos lo votan donde más lo conocen).

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