19 de octubre 2006 - 00:00

Moyano habló de un complot para impedirle pedir aumento

Hugo Moyano no sabía detrásde dónde esconderse ayer paraeludir su responsabilidad en ladesorganización y losincidentes en el traslado de losrestos de Perón a San Vicente.Habló de complot, pero tambiénde que no midió lasconsecuencias.
Hugo Moyano no sabía detrás de dónde esconderse ayer para eludir su responsabilidad en la desorganización y los incidentes en el traslado de los restos de Perón a San Vicente. Habló de complot, pero también de que no midió las consecuencias.
Hugo Moyano se sumó ayer a la lista de quienes denunciaron -como todo el gobierno- una conspiración detrás de los graves incidentes del martes en la quinta de San Vicente en oportunidad del traslado de los restos de Juan Perón. Responsable junto con Gerónimo Venegas de la (des)organización de ese acto, el jefe de la CGT imaginó que el complot -cuyos responsables no consignó, como era de esperar- fue un hecho «armado» para evitar que Néstor Kirchner concurriera al acto de traslado de los restos de Juan Domingo Perón.

¿Qué se jugaba con esa presencia? Que él iba a aprovechar la oportunidad para reclamarle al gobierno una mejor «distribución de la riqueza». «El acto de ayer era tan trascendente e importante porque además del traslado (de los restos de Perón), la CGT iba a plantear la necesidad de empezar en serio a hablar de la redistribución de la riqueza», dijo Moyano, quien descubrió con eso una intención nunca anunciada del acto en San Vicente: usar la tribuna y el féretro del General para pedir aumento.

Durante una conferencia de prensa ofrecida ayer junto al «Momo» Venegas y a su hijo Pablo, en la sede del Sindicato de Camioneros, Moyano sostuvo que «en la provincia de Buenos Aires están pasando cosas graves».

A pesar de sus denuncias, Moyano evitó precisar a quién apuntaba, negó que estuviera cuestionando al duhaldismo y rechazó que los incidentes fueran producto de una interna sindical.

Contra el único dirigente que apuntó, sin nombrarlo, fue el titular de la UOCRA seccional La Plata, Juan Pablo Medina. Con respecto a ese dirigente, Moyano relató que el propio titular del gremio de la Construcción, Gerardo Martínez, le dijo que «siempre» estaba vinculado a actos violentos y que tenían que «pararlo».

  • Seguridad

    «Aprovecharon lo que ocurrió para perjudicarme a mí», denunció Moyano, quien sostuvo que la seguridad de los actos en San Vicente debía estar a cargo de «la Policía», aunque dijo que no deslindaba su «responsabilidad».

    A su vez Venegas afirmó que los protagonistas de los incidentes en la quinta de San Vicente «no tienen nada que ver con el peronismo. Fueron grupos que no sabemos si son trabajadores, porque un peronista no rompe un coche de Perón, no rompe el museo, no toca nada», conmovió Venegas, en relación con los graves incidentes, que dejaron alrededor de 60 heridos y numerosos destrozos.

    Los sindicalistas denunciaron además que en San Vicente había gente «encapuchada» y apuntaron contra «los intereses contrarios a los de los trabajadores».

    A su vez, el titular del gremio de judiciales, Julio Piumato, apuntó contra «los que reivindican al terrorismo de Estado». Como única autocrítica, Moyano dijo que los organizadores del acto no previeron «la trascendencia que iba a tener» esa reunión.

    Moyano confirmó que Emilio Quiroz, la persona acusada de disparar un arma de fuego en la quinta de San Vicente, es «empleado» del Sindicato de Camioneros, y advirtió que «si tiene que ir preso, irá preso». «Lo de Quiroz es un hecho lamentable que lo va a investigar la Justicia, y si tiene que ir preso, tiene que ir preso, eso no se discute», enfatizó Moyano.

    El titular de la CGT y líder del gremio de los camioneros dijo que el agresor manejó «el coche» de su hijo, Pablo, y «otros coches» del sindicato. Moyano estimó además que ese hombre «va a ir preso seguramente» y aseguró que su sindicato «no va a cubrir a nadie».

    Precisó que Quiroz es «delegado» del Sindicato de Camioneros en «una empresa» y señaló que si supiera «dónde está» le «recomendaría que se entregue» a la Justicia, que esta mañana libró una orden de detención en su contra.

    «¿Qué sé yo por qué entró armado?», dijo el titular de la CGT al ser consultado sobre la acción de Quiroz, a quien se vio por la TV empuñando un arma y disparando hacia la entrada de la quinta.
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