20 de noviembre 2012 - 23:08

"No fue un paro, sino un piquetazo extorsivo"

Juan Manuel Abal Medina
Juan Manuel Abal Medina
"No es una medida gremial, no es un paro, no es una huelga, es un piquetazo extorsivo". Así rechazó el jefe de Gabinete nacional, Juan Manuel Abal Medina, el paro nacional convocado por la CGT Azopardo y la CTA de Pablo Micheli


"No es que la gente no quiso ir a trabajar, no pudo ir a trabajar por lo piquetes", afirmó y se quejó de que "a los que les impidieron ir a trabajo no se les permitió decidir si están de acuerdo o no con el paro".

Asimismo, aseguró que desde el Gobierno no se puede estimar los niveles de adhesión a la medida porque "no podemos saber cuánta gente pudo haber parado por motus propio".

"Con cortar la entrada a la Ciudad, e impedir la circulación, ya está. Se sabe que si no hubiera esos piquete la mayoría de la gente podría haber idos a sus trabajos", agregó en declaraciones a una canal de noticias de cable.

Ante los reclamos de las centrales obreras y las agrupaciones sociales y barriales, Abal Medina dijo que la administración de Cristina de Kirchner "seguirá trabajando como siempre" y que "el Estado está trabajando en la misma dirección de siempre cuidando el trabajo, el empleo y el futuro de todos los argentinos". De este modo, Abal Medina dio a entender que no recibirán por el momento a los líderes del paro, tal como reclamaron Pablo Micheli, Néstor Pitrola, Julio Piumato, Omar Plaini, Pablo Moyano y Jorge Hermosilla, entre otros.

"Trabajaremos hoy, mañana y los próximos tres años vamos por este camino, cuidando lo que tenemos y lo que hemos hecho en este tiempo", completó el funcionario.

Por otra parte, aseguró que la huelga tuvo una motivación política, y remarcó las contradicciones que existen en las organizaciones que convocaron y se suamaron a la protesta. "La mezcla de la Sociedad Rural Argentina, la izquierda tradicional y Moyano muestra que hay una utilización política de la huelga, con la metodología negativa de los piquetes".

Más temprano, en diálogo radial, dijo que "no se puede hablar de paro, sino de piquetes" y admitió que la utilización de este método de protesta en esta coyuntura le daba "tristeza"

"Los piquetes nacen en argentina con la pobreza extrema. Utilizarla ahora es quitarle sentido", expresó al recordar el inicio de este tipo de protestas, donde los desocupados impedían la circulación en las rutas y autopistas de todo el país para pedir trabajo o planes sociales.

Además, lamentó los incidentes que provocaron algunos gremialistas en el microcentro de la ciudad, donde fueron atacados bares y restaurantes por abrir sus puertas al público. "Se le impide a la gente llegar al trabajo, y al que llega lo amedrentan para que no lo haga".

En la entrevista radial, también descartó abrir una mesa de negociación con los huelguistas piqueteros y criticó la finalidad del paro, al que consideró un acto de campaña. "Tenemos muy claro el rumbo que lleva la Presidente de la Argentina y lo vamos a seguir haciendo. Esto solo le sirve a las aspiraciones políticas de algún dirigente", sentenció.

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