13 de julio 2005 - 00:00

Nueva de Kirchner: ahora teme que lo vayan a proscribir

Cristina Kirchner
Cristina Kirchner
Néstor Kirchner se puso ayer al frente de la defensa de su esposa, la candidata fuera-PJ, Cristina Fernández y se unificó con ella, al acusar a la oposición de intentar «proscribirlo» al presentar, en la Justicia electoral, una impugnación por la «doble» boleta que el peronismo agita en Buenos Aires.

«Nos quieren proscribir como hace 40 años»,
dijo, desde la Casa Rosada, el Presidente en referencia -con una década de error-a la prohibición que tras el golpe de 1955 impidió al Partido Justicialista competir en elecciones.

Fue la respuesta de Kirchner al escrito que el socialismo y la UCR -ayer se sumaron vecinalistas y una presentación en La Rioja donde se registra un caso similar-radicaron contra la presencia de Cristina Fernández y Chiche Duhalde, ambas afiliadas al PJ, pero en listas distintas, aunque la original justicialista es la mujer de Duhalde.

Pero más que un argumento legal, el Presidente manoteó fundamentos políticos. «No le teman a las urnas», les recomendó, irónico, a sus opositores, aunque él mismo se resiste a ir a las urnas en las internas bonaerenses. Y agregó: «¿Tan poca fe se tienen? Si somos tan malos gobernantes deberían ir tranquilos al 23 de octubre sabiendo que el pueblo los va a acompañar».

En tanto, respecto de la impugnación, la tildó de « absurda» y dijo que la decisión de conformar el Frente para la Victoria y presentarse con listas diferentes de las del PJ oficial es «absolutamente legal».

• Adecuación

«El instrumento electoral para poder ir (a elecciones) se va adecuando a los tiempos y nosotros encontramos un camino con el Frente por la Victoria por distintas circunstancias que todo el mundo sabe», sostuvo, para entendidos, recordando su riña con Eduardo Duhalde.

Con la cita a la proscripción que sufrió el peronismo -que operó hace 50 años, durante casi dos décadas-Kirchner retrucó las quejas de la oposición a quien, indirectamente, comparó con los gobiernos, unos militares otros civiles, que aplicaron un veto al PJ a partir del '55.

Sólo en 1962 hubo un intervalo: cuando el peronismo, sin poder usar su sigla y sus símbolos, se impuso en las elecciones para gobernador de la provincia de Buenos Aires con
Andrés Framini. Lo hizo bajo el logo «Tres Banderas», referido al eslógan de «Patria Justa, Libre y Soberana».

Sin embargo, más que prohibición, ahora el peronismo tiene superpresencia. En Buenos Aires hay al menos
cuatro listas peronistas o filoperonistas mientras, como informó ayer este diario, en otras 11 provinciasel justicialismo compite con más de una boleta.

Incluso, lo que es planteado por los opositores como inconstitucional, en cinco provincias el PJ podría quedarse con las tres bandas a senadores nacionales que se eligen en octubre cuando las mismas deberían repartirse entre el oficialismo y la oposición.

Ese fenómeno es considerado por la UCR y el socialismo como una
«violación flagrante a la Constitución nacional», según la definición de Margarita Stolbizer.

Desde el peronismo, a pesar de reconocer que a la boleta del PJ duhaldista hay que sumar la del FpV, la del PAUFE de
Luis Patti -ex afiliado peronista-y la del Frente Popular de Carlos Menem y Adolfo Rodríguez Saá cuestionan también que la UCR tiene tres facciones: el partido oficial, el ARI y Recrear.

Quizá por eso, y para no embarrarse en un debate público que parece condenado a fracasar en la Justicia,
Ricardo López Murphy, de inocultable ADN radical, eligió no recurrir a la Justicia y cerrar esa polémica diciendo que «lo mejor» es «enfrentarlos en elecciones».

Ante la reacción de Kirchner,
Jorge Rivas -diputado socialista que hizo la presentación judicialle pidió al Presidente que «se serene» y lo cuestionó por «querer hacer» de la «Casa Rosada una unidad básica».

En tanto, por un momento en la misma vereda, el duhaldismo coincidió con el gobierno.
Alfredo Atanasof -que en 2003 en su municipio, La Plata, auspició a un candidato que iba por fuera del PJ-dijo que las candidaturas de Chiche y Cristina encarnar «proyectos diferentes».

Es decir: a pesar de que ambas sean peronistas, o afiliadas al PJ, forman parte de «partidos distintos», abundó el ex jefe de Gabinete de
Eduardo Duhalde.

Más técnica, pero no vacía de motivación política, fue la explicación que dio el director nacional electoral,
Alejandro Tulio, quien afirmó que «no hay obstáculo constitucional» para que el PJ como el Frente para la Victoria presenten sus propias listas. «Son dos personas jurídicas diferentes», dijo.

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