Nuevos cruces entre oficialismo y oposición por análisis del cacerolazo
-
La política enfrenta a Milei a un dilema: sin la macro no se puede, pero con la macro no alcanza
-
ADEPA reitera su alerta por el cierre de la sala de prensa en Casa Rosada y exige su urgente normalización
En tanto, el líder socialista Hermes Binner, excandidato a presidente por el Frente Amplio Progresista (FAP), sostuvo que "la gente ha perdido el miedo, por eso sale a la calle". "Si no atendemos la demanda de la gente, el Gobierno, la oposición, la próxima convocatoria será más numerosa. La gente quiere más democracia y que se cumpla con las leyes", indicó.
Además, Binner remarcó que "la gente se ha cansado" y consideró que "la oposición tiene la necesidad de proponer alternativas". También calificó de "desafortunadas" a las declaraciones del jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, quien interpretó que la movilización del pasado jueves estuvo protagonizada por "sectores minoritarios que se han opuesto a las políticas de inclusión".
En tanto, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, afirmó que "no hay ningún dirigente político que se anime a ponerse al frente de esas consignas contra la presidenta y contra este modelo inclusivo que lleva adelante".
"Sólo reflejan el odio, la descalificación y la impotencia de un sector con reclamos y reivindicaciones tan inconfesables que no encuentran quién los represente", apuntó.
Por ese motivo, el ministro consideró que "no participó ninguno de los principales dirigentes opositores, ya que les resultaría difícil explicar por qué acompañan una protesta en la que se oyen voces pidiendo el fin de un gobierno democráticamente elegido, se cuestionan las conquistas sociales de los últimos años o incluso se desea la muerte de quienes las llevaron adelante".
Estas palabras se suman a las de funcionarios como María Eugenia Vidal, Carlos Kunkel, Juan Manuel Abal Medina y Ernesto Sanz, que opinaron durante el fin de semana sobre el cacerolazo del jueves.




Dejá tu comentario