La Legislatura porteña rechaza por el momento el plan de ajuste presupuestario que presentó la semana pasada Jorge Telerman. El Gobierno de la Ciudad requiere cerca de $ 600 millones que ha gastado por fuera de lo pautado, en su mayoría para aumentos salariales.
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De acuerdo con las conversaciones de las que participa el macrista Néstor Grindetti -quien suena como futuro ministro de Hacienda de Mauricio Macri-, la idea es, por un lado, aumentar la recaudación a través de una moratoria (ver nota aparte) y, luego, reducir gastos.
El proyecto de readecuación presupuestaria contempla la baja de $ 293 millones en fondos destinados a obra pública y unos $ 90 millones en equipamiento.
Los legisladores de la Comisión de Presupuesto, que preside el kirchnerista Juan Manuel Olmos, el viernes pasado le pidieron al Gobierno un listado detallado «lo más claramente posible» de cuáles son las obras que se van a parar o no se realizarán.
Coinciden en que para aquellas que no fueron licitadas, no se convoque al concurso, pero no están de acuerdo en algunos rubros.
Por ejemplo, en consultas informales con Hacienda del Gobierno porteño, se les informó que no se llevaría adelante la segunda parte, que corresponde a equipamiento, de la ex Casa Cuna. También hay un rubro que descarta obras de infraestructura en escuelas y hospitales, en el cual los legisladores quieren abundar.
«Que se haga responsable Macri, si es lo que quiere, de que no se completan esas obras», dispararon desde el kirchnerismo. También, desde la bancada del ARI residual, marcaron con resaltador el gasto de $ 7 millones que se habría hecho tras el incendio de la llamada Villa El Cartón, un episodio que enfrentó duramente al kirchnerismo con el gobierno de Telerman. A tal punto continúa el conflicto, que ayer el titular de Cascos Blancos del gobierno nacional, Gabriel Fuks, difundió que ampliará su denuncia por calumnias e injurias contra la ex ministra Gabriela Cerruti, quien los habría ligado al fuego aparentemente intencional que se produjo en esa villa.
El dinero lo habría gastado el gobierno en reubicar y asistir a las familias damnificadas.
Otro renglón que generó polémica es el gasto pautado para seguridad privada en establecimientos escolares.
Por eso los legisladores esperan que esta semana, el ministro de Hacienda porteño, Sergio Beros, les envíe el detalle de cuáles son los gastos para reducir antes de llevar el proyecto al recinto.
Por ahora, esta semana sería aprobado nada más el plan de facilidades de pago para contribuyentes en mora (ver nota aparte).
En principio, Beros era partidario de solicitar a los legisladores la emisión de deuda por un monto mínimo de $ 300 millones, pero tanto el macrismo como el kirchnerismo se negaron a esa opción.
Ahora, la expectativa está centrada en cuánto efectivamente se recaudará con la moratoria, ya que la proyección supuestamente superaría lo que Telerman necesita para llegar a déficit cero, y así los legisladores buscarán que haya menos obras que se paralicen. La situación financiera del Gobierno porteño llevó a que Telerman congelara las partidas de los ministerios, las que la semana pasada comenzaron a liberarse.
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