Se supo, finalmente, que la arista Graciela Ocaña investigaba el misterioso asesinato de un empresario pesquero en la Patagonia antes de recibir la oferta de Néstor Kirchner para hacerse cargo del PAMI. Anteayer, Elisa Carrió había disparado sospechas sobre las verdaderas motivaciones que habían llevado al gobierno a proponerle ese puesto -que administra el tercer presupuesto del paísa su ex mano derecha en el Congreso. Y dio a entender que habían querido frenar a Ocaña. La flamante directora de la obra social de jubilados reconoció que estaba investigando el crimen de Raúl " Cacho" Espinosa, ocurrido hace un año en Chubut, y prometió seguir la pesquisa. Espinosa, que murió baleado, era competidor de Conarpesa, firma relacionada con el negocio de la pesca y -según afirmó la propia Ocaña-con el propio Kirchner, a quien le habría hecho aportes en la campaña presidencial. El asesinato de Espinosa se produjo poco después de que este último se reuniera con Carrió y la entonces opositora Ocaña.
Graciela Ocaña salió ayer a responder las sospechas que arrojó Elisa Carrió, su ex jefa política, sobre las verdaderas intenciones de Néstor Kirchner cuando le ofreció a la primera la conducción del PAMI. Según reprodujo este diario, Lilita reveló que Ocaña «estaba investigando en el Sur» al momento de recibir la propuesta del gobierno. En otras palabras, la jefa espiritual del ARI dejó flotando la idea de que Kirchner le entregó un cargo a la diputada para frenarla y evitar que siguiera adelante con sus pesquisas desde el Congreso.
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La flamante directora de la obra social de jubilados y pensionados dejó trascender que Carrió se refería a la misteriosa muerte de un empresario pesquero. Ocaña intentó desmentir a Carrió y prometió «seguir investigando» el caso del asesinato de Raúl «Cacho» Espinosa.
A Espinosa lo balearon en Puerto Madryn, Chubut, en enero de 2003. La Justicia -y la opinión pública-buscó la relación que podía tener el violento final del hombre de negocios con la empresa Continental Armadores de Pesca SA ( Conarpesa), competidora de Espinosa y ligada a Néstor Kirchner (se dice que habría aportado a la campaña y habría hecho negocios con Santa Cruz). Ocaña, entonces opositora del santacruceño, no sólo se sintió atraída por el trasfondo del crimen y su relación con el mundo de la política, sino también porque a Espinosa lo ultimaron días después de que se entrevistara con ella y la entonces candidata presidencial del ARI, y contendiente de Kirchner el 14 de abril pasado, Carrió.
Lilita se abstuvo en su aparición del fin de semana de dar precisiones sobre el tema. No obstante, la semana pasada, apenas asumida en el PAMI, Ocaña recibió la visita del gobernador de Chubut, Mario Das Neves. El mandatario llegó a la sede central de la obra social para dialogar con la directora sobre el futuro de los jubilados de su provincia. Sin embargo, en esa conversación surgió la inquietud de Das Neves por el asesinato de «Cacho» Espinosa.
El equipo de Ocaña, según lo que dice ella, seguirá trabajando en el caso, además de combatir la corrupción en el PAMI. Aún cuando Carrió no pueda dejar de sostener hipótesis casi escandalosas sobre la intención de Kirchner al designar a su ex colaboradora en la Cámara baja en la mayor obra social del país y tercer presupuesto nacional.
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