16 de enero 2002 - 00:00

Otra jornada violenta ayer en el país con ataques a bancos y enfrentamientos

Las restricciones financieras impuestas por el gobierno de Eduardo Duhalde siguen cosechando rechazos en todo el país. Ayer, en la ciudad de Casilda, al sur de Santa Fe, cerca de ocho mil personas protagonizaron serios disturbios que incluyeron destrozos a bancos y organismos de gobierno. La protesta arrojó un saldo de al menos 14 detenidos y trece personas heridas. Mientras tanto, en Jujuy, manifestantes apedrearon varias sucursales bancarias, que provocaron graves daños e incluyeron también saqueos de las entidades. En Buenos Aires, en la ciudad de La Plata, varios cajeros automáticos fueron virtualmente destruidos por manifestantes que rechazan el «corralito» nacional.

Los bancos fueron ayer centro de numerosas protestas
motorizadas en distintas ciudades del país por sectores que cuestionan los límites a la extracción de efectivo y rechazan lo que consideran «mala atención» por parte de las entidades financieras. El caso más grave se dio en la provincia de Jujuy, donde un millar de trabajadores estatales destrozó parte de las instalaciones de cuatro bancos y la sede de la empresa de servicios eléctricos. Una protesta en el sur santafesino también derivó en hechos violentos con el saldo de 14 detenidos y 13 heridos leves.

Luego de un cacerolazo en las escalinatas de la Casa de Gobierno jujeña, los manifestantes rompieron las vidrieras de la filial del Citibank, ingresaron en el local, destruyeron los cajeros automáticos y arrojaron sillones y papelería a la calle.

El siguiente objetivo fueron cuatro cajeros del Banco Macro,
donde también arrojaron a la calle monitores de computadoras al igual que dos escritorios de atención a los clientes.

Sin abandonar el centro de la ciudad, los manifestantes fueron por Belgrano, la calle más céntrica, y atacaron el BankBoston, donde varios encapuchados ingresaron en el local y comenzaron los destrozos de cajeros, muebles, computadoras y algunos de los saqueadores lograron ingresar detrás del mostrador, sin que nadie desde adentro pudiera hacer nada por detenerlos.

A su paso por el Banco Hipotecario, los manifestantes rompieron la puerta de acceso al cajero automático pero fueron contenidos por los dirigentes sindicales y no ingresaron en el pequeño local.

El ministro de Gobierno, Armando Berruezo, dijo que en principio los causantes de los destrozos serían sindicados como «manifestantes de ATE y del Cedems -coordinadora de trabajadores municipales-», al tiempo que señaló que antes de la marcha habían tenido contacto con todos los referentes y les habían dicho que la protesta iba a ser «totalmente pacífica».

Si bien en el acto del Frente de Gremios Estatales a Casa de Gobierno hubo desocupados de la CCC, los dirigentes de esa organización negaron haber protagonizado los destrozos.

En tanto, una protesta contra el sistema financiero se inició en
ocho departamentos del sur santafesino, que consistió en la total inactividad bancaria, comercial e industrial y finalizó con hechos de violencia en la localidad de Casilda, al sur de la provincia.

A esta protesta regional, que consistió básicamente en
bloquear las puertas de sucursales bancarias impidiendo toda actividad y entregando en cada una de ellas un petitorio de reclamos, se sumó la inactividad total del comercio, la industria y las fuerzas cívicas.

Entre las ciudades y poblaciones figuran
Casilda, Alcorta, Máximo Paz, Carreras, Chabás, Arequito, Bigand, Sanford y San José de la Esquina.

En Casilda, un numeroso grupo de manifestantes rompió las vidrieras de las sucursales bancarias que funcionan en la localidad.

Cuando nada lo hacía prever, y luego de que una multitud de vecinos se concentrara frente a las sucursales de los bancos
Galicia y Credicoop para movilizarse hacia las otras entidades, un grupo atacó a pedradas las vidrieras del Banco Nación, del Banco de Santa Fe SA y del Banco Bisel.

En este último caso, la Policía dispersó con balas de goma y gases lacrimógenos a los vecinos más enfurecidos, pero sin lograr impedir que se rompieran las vidrieras y puertas vidriadas de acceso, como en el caso del Nación.

Entre 7.000 y 8.000 personas -según fuentes policiales de la Unidad Regional IV de esa ciudad, distante de Rosario 50 kilómetros al oeste- participaban de la movilización hasta que comenzaron los actos de violencia, con la rotura sucesiva de las vidrieras de las sucursales de los tres bancos.

Mañana, los representantes de las fuerzas cívicas de los departamentos Constitución, General López, Rosario, Iriondo, San Martín, Caseros, San Jerónimo y San Lorenzo
marcharán hacia la ciudad de Rosario, con el fin de realizar un acto multitudinario frente al Monumento a la Bandera.

• Buenos Aires

En la provincia de Buenos Aires, el hecho más grave se dio en La Plata, donde un grupo de individuos atacó y produjo graves destrozos durante la madrugada de ayer en dos cajeros automáticos de la sucursal del Banco Galicia, aparentemente en un intento de robo.

Al parecer, el o los autores del ataque, tras forzar las puertas de los cajeros automáticos, los rociaron con combustible y los prendieron fuego.

En tanto, la Cámara de Comercio e Industria de General Villegas aseguró que «está cortada desde hace días la cadena de pagos» de los comerciantes de esa ciudad del noroeste bonaerense, afectada desde hace meses por las inundaciones, y que los bancos de la Provincia de Buenos Aires y Galicia «agravan la situación bajando convenios de emisión de cheques de cuentas corrientes».

«La cadena de pagos está cortada, el comercio en general endeudado, la comercialización de granos paralizada y el banco Provincia y el Galicia devuelven permanentemente cheques emitidos por firmas de gran solvencia económica», dijo a «Télam» Alberto Schiavi, titular de la Cámara. Paralelamente, la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM) convocó para hoy a una movilización en todos los barrios del Gran Mendoza, en protesta por las restricciones bancarias y para reclamar la suspensión de los remates por deudas.

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