ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

1 de agosto 2007 - 00:00

Otro gasto inútil por las papeleras

ver más
Las delegaciones de la Argentina y Uruguay cerraron ayer la segunda ronda de negociaciones en Nueva York por el conflicto de la papelera Botnia sin avanzar hacia un acuerdo, y resolvieron volver a reunirse dentro de un mes para continuar con una tercera sesión de negociaciones auspiciadas por el rey Juan Carlos de España. Para unos días después de cerradas estas próximas discusiones, se espera que cerca del 10 de setiembre la pastera esté ya operando en su plenitud y que el 12 de ese mes se resuelva en el Tribunal Internacional de La Haya cómo continúa el juicio planteado por la Argentina por la posible contaminación de la planta de Fray Bentos.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Al terminar las negociaciones de ayer, la jefa de la delegación argentina, la embajadora Susana Ruiz Cerutti, dijo, ante la inminencia del comienzo de las operaciones de Botnia, que para el gobierno argentino «la planta no es legítima porque es contraria a los estatutos del río Uruguay», con lo que el gobierno nacional «insistirá en la relocalización de la pastera». Lo que quiere evitar la Argentina con esta posición que expuso la jefa de la delegación es manejarse con la política de los hechos consumados; esto es, trabajar con la hipótesis definitiva de que la planta de Botnia ya está operando, radicada en Fray Bentos, y que cualquier solución debería tener en cuenta esta realidad. Para el gobierno argentino, la protesta había sido expuesta con el tiempo suficiente para determinar la relocalización de la pastera finlandesa, de la misma manera que se tomó la decisión de trasladar la papelera de la española ENCE fuera de la zona de Fray Bentos. Incluso, en medio de las negociaciones de ayer, Ruiz Cerutti mencionó que el 13 de julio del año pasado, el Tribunal de La Haya había dejado en claro que si determina que efectivamentehay contaminación en la papelera, esto será responsabilidad del gobierno uruguayo, que podría incluso tener que resolver el desmantelamiento de Botnia.

Por el lado uruguayo, las quejas de ayer se concentraron en el pedido al gobierno argentino para que desactive los cortes de los puentes internacionales, especialmente el de Gualeguaychú. En la exposición que hicieron los enviados de Tabaré Vázquez, se insistió en los perjuicios económicos que estaría sufriendo desde hace más de dos años la zona de Fray Bentos en particular y el turismo uruguayo en general, y reclamaron que se tomen decisiones de policía para liberar los pasos internacionales. Según la Argentina, no serían demostrables estos daños, de la misma manera que los cortes no afectaron el levantamiento de la planta de Botnia.

Las negociaciones que se cerraron ayer, luego de más de ocho horas de discusiones interrumpidas sólo por un breve almuerzo, no aportaron sin embargo resultados concretos que permitan anticipar una posible solución al conflicto. Fueron las segundas que los dos países sudamericanos protagonizan en Nueva York, en el despacho del embajador español ante las Naciones Unidas, José Antonio Yáñez Barnuevo, el funcionario designado por el rey Juan Carlos de Borbón para que intente acercar a la Argentina y Uruguay. La primera había sido a fines de mayo, y ya se prepara una tercera para la última semana de agosto. Esta podría organizarse nuevamente en Nueva York o en Madrid, según dónde se encuentre en ese momento Yáñez Barnuevo, que ahora comienza un período de dos semanas de vacaciones y que para setiembre estará concentrado en la participación de José Luis Rodríguez Zapatero en la apertura de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias