Aunque flotó la tensión, el paro de los piqueteros terminó sin violencia. El gobierno conservó la prudencia y, pese a que dispuso un importante operativo, mantuvo a moderada distancia a la Policía para evitar el choque con los manifestantes. No fue contundente. La protesta se sintió con mayor fuerza en los accesos a la Capital Federal; en la zona del Puente Pueyrredón se concentró el grueso de la manifestación que luego marchó a la Legislatura porteña y al Congreso. El ala dura calificó como un éxito la protesta y anunció otra para la semana que viene. El gobierno considera que fue un fracaso, y a través del jefe de Gabinete Alberto Fernández, pidió que fuera el último corte de rutas en el país.
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Hubo gritos de júbilo por el fin de una jornada de movilización que fue calificada de «exitosa» por el ala dura de los piqueteros encabezados por Informate más
Fue claro que el reclamo de los piqueteros no tuvo la contundencia anunciada:
De los 96 cortes anunciados en distintos puntos del país, se registraron 46, incluida una marcha a la Legislatura y al Congreso y dos bloqueos a las boleterías en la estación de Constitución y en la de Once. En el interior, el acatamiento fue dispar. Se sintió con mayor vigor en Mar del Plata, Córdoba y Rosario, que quedaron prácticamente aisladas.
Entre sones de cumbia villeray chamamé, después de la hora señalada, los desocupados de las agrupaciones
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