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La razón principal de la crisis no fueron los paquetes de ajuste sino los golpes que había comenzado a recibir la Argentina, a partir de 1998, primero desde Rusia y luego desde Brasil. Había gran desconfianza en los mercados. Hubo un momento en que los inversores de todo el mundo huían despavoridos de todos los países en desarrollo. La caída en dominó de varios países, desde Tailandia hasta la Argentina, pasando por Corea, Indonesia, Turquía, Rusia, Brasil, tiene que ver con eso: el pánico. Si un país vive financiando su déficit con ingreso de capitales, quiebra cuando éstos se van. Primero ofrece más intereses que, a su vez, después no puede pagar. Y, finalmente, quiebra. Esa fue, sintéticamente, la historia. (Loser desconoce que, además, desde 1997 la puja por la candidatura presidencial del peronismo en 1999, entre Carlos Menem y Eduardo Duhalde, agravó el gasto público. En el primero relajó los controles fiscales. El segundo, peor aún, dejó a la Pcia. de Bs. As. y a su banco provincial con un déficit de 4.100 millones de dólares en 2001, año en que, precisamente, estalló la crisis.)
Hay elementos que diferencian a la Argentina de Rusia. En este caso, los principales perjudicados por el default fueron los bancos extranjeros. En la Argentina, en cambio, había miles de inversores y, además, estaba la necesidad de preservar la confianza de los ahorristas para no agravar las cosas. Su mirada, otra vez, es muy conspirativa.
Recuerde: no hay manera de salir de una crisis sin costo. Nosotros (economistas del FMI) apostamos, en ese momento, a la posibilidad de que se pudiera evitar. Pero no fue igual que en Rusia.
Lo cierto es que los países aguantaron una crisis seria durante seis meses y después salieron. No siempre funcionaron, no siempre fracasaron. Con esos antecedentes, no aprobar el blindaje hubiera sido sentenciar a muerte a un país cuando --creíamos nosotros-aún tenía posibilidades de sobrevivir.
En la Argentina, Brasil, México, Corea, Tailandia se devaluó porque no había otra alternativa. Esa fue la crisis de Europa en 1992, cuando la libra y la lira fueron devaluadas. Es parte de la dinámica política que a veces todos olvidamos.
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