San Juan - En la Legislatura sanjuanina hay un humor desfavorable hacia el plebiscito que el gobernador Alfredo Avelín propuso para relegitimar la representatividad de legisladores, intendentes, y del mismo mandatario. Anoche, Avelín arribaba a San Juan para avanzar con su equipo en el diseño del proyecto que estipula una suerte de consulta popular sobre la actual gestión de todos los funcionarios. Sin embargo, tanto desde el oficialismo como desde la oposición se alzaron voces disidentes ya que será difícil compatibilizar la idea del mandatario con la Constitución provincial. Por lo pronto ya abandonó el gabinete, desilusionado con la intención de Avelín, el ministro de Gobierno, José Luis Aracena, y se presume que otros miembros del equipo podrían imitar esa decisión. La situación que vive por estos días San Juan hace pensar que el futuro del gobernador está supeditado a la voluntad política de sus legisladores, situación que, por el momento, parece utópica. En tanto, ayer se produjo una nueva manifestación de estatales que se concentraron sólo en la Plaza 25 de Mayo para evitar nuevos enfrentamientos.
Sin embargo, la tensión social que se vive en la provincia hace dudar sobre lo que ocurrirá en caso de que los intendentes y diputados no quieran exponerse a la propuesta de Avelín. Algunos piensan que el gobernador podría dejar finalmente su cargo y hasta se habla de una posible intervención federal de la provincia.
Los técnicos de Avelín se devanan los sesos ya que es muy difícil encajar su propuesta en los marcos de la Constitución provincial. En un principio se habló de
Dejá tu comentario