Con un oficialismo paralizado por el revés legislativo por las retenciones móviles, se destacaron ayer algunos mensajes, como el pedido de renuncia a la vicepresidencia por Julio Cobos que hizo una fantasmal agrupación autodenominada La Cámpora. Claro mensaje familiar, ya que ese sello se le atribuye a un hijo de Néstor Kirchner, Máximo. Se juntó con otro pedido de una ficticia «JP» (difícil imaginar que exista una rama juvenil del PJ si no funciona tampoco la rama «senior»). La intención es inequívoca: deteriorar la creciente imagen del vicepresidente sin denunciar la procedencia oficial de la demanda y levantar el debate sobre la lealtad, una necesidad que sufre el peronismo cada tanto, quizá porque es un recurso escaso.
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