21 de noviembre 2003 - 00:00

Piqueteros pasan ya a la acción violenta

La escalada de violencia piquetera alcanzó ayer otro nivel cuando un grupo de activistas asaltó, saqueó e incendió la sede de una compañía petrolera en Campo Durán, Salta. Fue el acto más grave de los dos últimos años y lanza una advertencia ineludible: esas prácticas de violencia sorda que son los cortes de calles y de rutas, la tolerancia de las fuerzas de seguridad, que tienen orden de alejarse de cualquier protesta para dejar que fluyan lejos de la criminalización, son ejercicios de manual. Terminan siempre en actos de más violencia, con más daño. Esos altercados ya han costado vidas humanas, ayer hubo pérdidas por más de un millón de dólares de una empresa que pertenece a un grupo multinacional -el principal de la Argentina- y que salta a las pantallas de todo el mundo con un altísimo costo. No sólo en imagen sino ya en negocios que no vendrán a un país que ordena a sus policías que no repriman estos incidentes, como se vio ayer en Salta, o anoche en el centro porteño, donde se sucedieron manifestaciones con diversos motivos -protestas contra el ALCA, pedido de más planes de ayuda, etc.-, que impidieron otra vez la vida normal de los vecinos.

El norte salteño fue ayer escenario de uno de los actos más violentos que se recuerden protagonizados por piqueteros. Tras mantener bloqueada durante más de quince días la Ruta Nacional 34, a la altura de las localidades de General Mosconi y Tartagal, provocaron graves daños a empresas petroleras de la región -Tecpetrol y Refinor-, causando pérdidas que se estiman en 1 millón de dólares.

El ataque preocupa en vista de la impunidad con la que actuaron los agresores, que incendiaron y destrozaron por completo las instalaciones de Tecpetrol -empresa que pertenece al grupo Techint -sin encontrar resistencia de policías y gendarmes. Estas fuerzas no se hicieron presentes ya que no habrían existido órdenes de frenar la arremetida de los piqueteros.

El departamento de General San Martín, donde se encuentran Mosconi y Tartagal, ya había sido en los años 2000 y 2001 centro de conflictividad entre activistas y fuerzas de seguridad, pero no se recuerda un accionar tan directo y violento contra las empresas de la región.

La protesta original había sido iniciada hace dieciocho días por ex trabajadores de YPF
, una semana antes de que se realizaran los comicios provinciales en los que resultara reelecto el gobernador justicialista Juan Carlos Romero. Estos ex empleados de la petrolera reclaman hace meses al gobierno nacional el pago de sus indemnizaciones en el marco del Programa de Participación Dividida, lanzado cuando se privatizó la empresa.

Los hechos de violencia extrema se desencadenaron recién ayer porque fue entonces cuando se sumaron a la protesta grupos de piqueteros violentos de la región
, liderados por los agitadores locales José «Pepino» Fernández y José «Piquete» Ruiz.

El conflicto se inició ayer por la mañana, cuando el juez federal Nelson Aramayo ordenó el desalojo de la destilería que la empresa Refinor -que pertenece a Petrobrás-tiene en la localidad de Campo Durán y que estaba bloqueada y tomada desde hace más de una semana. La Gendarmería procedió allí sin inconvenientes y detuvo a siete personas, entre ellas Fernández. Enterados de esto, los piqueteros de General Mosconi, agrupados en la Unión de Trabajadores Desocupados (UTD), aprove-charon el escenario confuso y atacaron con furia la planta de almacenaje y descarga de combustible liviano de Refinor, para después cruzar la Ruta 34 y destrozar las oficinas de la empresa Tecpetrol, donde trabajan unas 150 personas.

• Día de gloria

No contentos con esto, los activistas saquearon las instalaciones de Tecpetrol, lleván-dose equipos de medición de alta precisión y generando pérdidas por alrededor de u$s 1 millón, según calcularon en la empresa. El ataque no terminó allí, ya que los violentos rociaron con combustible el edificio y lo prendieron fuego.

Las llamas ardieron durante toda la tarde, con el riesgo adicional que representa la cercanía de los tanques de Refinor -con almacenamiento de 10 millones de litros de combustible liviano, que se encuentran con tan sólo la Ruta 34 de por medio.

Ayer por la noche, los activistas se habían replegado y apenas unas 30 personas mantenían piquetes a la altura de Mosconi.
Pero lanzaron la amenaza de atacar la empresa Pluspetrol, en la entrada sur de Tartagal, si no liberan a los siete detenidos.

Los grupos piqueteros del norte salteño -que mantienen un fuerte enfrentamiento con el gobernador Romero-tuvieron ayer un día de gloria para desplegar sus maniobras violentas e intentar subir la tensión en una región delicada como es el departamento de General San Martín.

Intentando apaciguar la situación,
Romero informó ayer que se comunicó con autoridades nacionales para que reciban en los próximos días a un grupo de ex trabajadores de YPF y atiendan su reclamo de indemnización.

Dejá tu comentario

Te puede interesar