Cuchicheos
ayer en la
Biblioteca
Nacional
entre el
subsecretario
Carlos
Kunkel y el
transversal
Miguel
Bonasso.
Atrás,
pensativo,
Antonio
Cafiero. Fue
en el relanzamiento
del
sello CGE.
El gobierno dio a conocer ayer una polémica decisión, la restitución de la nacionalidad argentina al fallecido ex ministro de Economía José Ber Gelbard. Esa medida la había decidido el último gobierno militar reflotando la ominosa norma que fue en los años '20 la llamada Ley de Residencia, una forma de reprimir a activistas políticos venidos con la inmigración europea y a los que se les retiraba la nacionalidad de adopción.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero la reparación debió recordartambién que el fallecido Gelbard ocupa un lugar en la historia negra de la política criolla. Luego de morir se le comprobó a este comerciante catamarqueño que antes de asumir en 1973 como ministro de Economía de Héctor Cámpora (y después de Juan Perón) había recibido un soborno de u$s 5 millones que le fueron depositados en el exterior. Lo descubrió el famoso ex fiscal nacional de Investigaciones Administrativas Ricardo Molinas.
Ese pago lo comprobó la Justicia suiza en un acto excepcional ya que ese país suele negar información de cuentas personales, salvo cuando se trata de corrupción de funcionarios incurrida en el desempeño de cargos (no antes).
Se supuso en esa investigación que esos dineros los recibiría Gelbard a cuenta del crédito por millones de dólares en productos argentinos que el gobierno peronista de 1973 le concedió al régimen de Fidel Castro, una deuda que sigue anotada como impaga en la tesorería argentina.
El anuncio de la medida que requiere alguna explicación para darle rigor político, además de histórico, la gestionó el subsecretario general de la Presidencia, Carlos Kunkel.
En un acto que se hizo ayer para relanzar la Confederación General Económica, que fundó y condujo durante años el fallecido ex ministro, el hijo de Ber Gelbard, Fernando, agradeció la reivindicación de la figura de su padre como funcionario y dirigente. Fue en la Biblioteca Nacional y estuvieron el diputado nacional Miguel Bonasso, el senador Antonio Cafiero y (singularmente) el embajador de Cuba en Buenos Aires, Alejandro González Galeano, entre otros funcionarios y empresarios de todo el país.
Dejá tu comentario